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Mis compañeros de universidad han creado una secta

2020.10.21 20:02 LoquenDiego Mis compañeros de universidad han creado una secta

Comienzo, es difícil explicar todo lo que voy a contar en este foro de Reddit, casi no uso esta plataforma para contar experiencias personales, para ser honesto, no tengo amigos en dicha plataforma y con suerte apenas los tengo fuera de ella. He estado sumamente aburrido por lo que va del año, a veces pienso que este año, es como la entrada de un manjar de cosas horribles que pasaron y pasarán. Pero bueno, he estado de cierta manera ocupado por proyectos universitarios entre otras cosas. A veces pienso que la universidad es más divertida cuando no estudias en ella, no me malinterpreten, a mí, me gusta lo que estudio, me gustan mis clases, pero no puedo evitar sentirme vacío por dentro, siento que todo esto, no tiene sentido o al menos dejó de tenerlo el día que todo cambió. Posiblemente en este foro, te estés aburriendo por lo que estoy diciendo, digo, yo también me aburriría si tuviera que escuchar las quejas de alguien a quien realmente me importa una mierda. No sé si alguien lea esto, probablemente nadie lo hará. Mi punto es el siguiente, a veces me costaba algo de trabajo conseguir amistades, pero me refiero a amistades verdaderas, amistades por las cuales arriesgas cosas porque sabes que en el fondo ellos también lo harán por ti. Conocí a un grupo de compañeros, por cuestiones legales no diré sus nombres sólo me referiré a ellos como sujeto. El primero que conocí fue a sujeto 1, lucía con una apariencia agradable, alto y bastante educado, me fue fácil simpatizar con él ya que honestamente teníamos gustos bastantes similares en cuanto lo que son los superhéroes y música. Pero pronto esa comunicación se vio distantes por diversos motivos. Como sea, así fui conociendo a varios de estos compañeros cada uno, mejor que el anterior, por así decirlo, eran bastante amigables, al menos como criterio personal, tenía bastante tiempo sin conocer gente con la que llegaba a tener vínculos tan rápido, es algo bastante lindo ver e imaginar hasta donde llegarás con personas que nunca imaginaste conocer al igual que pensar en las posibilidades que tienes de conocerlas, y darte cuenta lo bajas que son realmente. A los pocos días de haber conocido a más sujetos, como sujeto 2, 3 y 4. Comenzamos a tener problemas escolares, siempre hay docentes que les encanta dejar trabajos en un lapso tan corto de tiempo, pero en fin, no hay nada que hacer. Supuse que acoplarme con estos compañeros era importante, ya que no lo mencioné anteriormente pero, la verdad son más mujeres que hombres en nuestro grupo, tiene sus ventajas claro, pero quiero un espacio con quienes hablar de cosas que sin dar más detalles, no podría con ellas. Como sea todo comenzó en Septiembre de 2019, ahí fue cuando sujeto 1 crea un grupo, tenía un nombre algo gracioso, un nombre que hacía alusión a la masturbación, un nombre con un doble sentido, que en su momento me pareció muy chistoso, fue ahí donde conocí a sujeto 5, 6 y 7. El grupo servía mucho para quejarnos como lo solemos hacer, es decir; con expresiones que preferimos no usar, llevamos poco tiempo en la universidad, por lo que aún no hay la confianza en todo el mundo, es triste. Pero extraño a mis viejos compañeros. Quiero decir; estos nuevos son fantásticos, me hacen sentir que pertenezco a un lugar, pero de cierta manera extraño a mis viejos amigos y compañeros, si se preguntan dónde están, lógicamente están en otra universidad, tuve la oportunidad de ir con ellos, pero la rechacé. Supongo que a veces tenemos que dejar las cosas atrás, pero con ellos, desde el primer día que los vi irse sin decir un último adiós, me he arrepentido profundamente de no haberme despedido como debía. Volviendo con sujeto, cada uno de los 7 tenía algo en lo particular intrigante. Repito, no entraré mucho en detallar a cada uno, ya que con ello, estaría revelando de manera inconsciente su identidad. La verdad ellos son increíbles, son casi como hermanos que siempre he querido, la cuestión después de tantos años fue que conforme más nos acercábamos y cuanto más pasara el tiempo, las cosas cambiarían, no sé qué tan bien. Me explico, en el grupo de Whatsapp, empezaron a volverse, no lo sé, diferentes, con esto último digo que el grupo se tornó en algo diferente, algo como les diré, relativamente preocupante, comenzaron con unas normas, creo que eso al final son como lo que siempre son, tontas normas que las explican para que no te saquen del grupo. Mi problema era el siguiente, las normas eran por demás extrañas. Por dar algunos ejemplos de las normas, o al menos las que recuerdo:
1.- Masturbarse cada jueves.
2.- Cada dos semanas reproducir la canción Yesterday.
3.- Cada 2 días beber una taza de café negro.
4.- Cada mes comer arroz sin cocinar.
Son de las pocas que recuerdo, esto es porque las demás no tenían ni importancia, ni el mismo impacto que tuvieron de cierta forma estas reglas. Me hubiera reído, de no ser porque los demás las hacían al pie de la letra en el tiempo que se establece allí, mandaban fotos, pruebas de que habían cumplido con cada uno de los mandamientos. Esto me empezaba a asustar en cierta medida, digo, que tan probable es eso, adultos haciendo ese tipo de cosas. Me hubiera seguido riendo, de no ser porque a la semana siguiente me exigían que presentara mis pruebas de que había completado al menos una prueba. La cuestión es que no podía hacer eso, ni siquiera comencé nada, fue una muy tonta decisión, los sujetos, los 7, en un momento se extrañaron, pensaban que simplemente era un renegado al código del club por así llamarlo, comenzaron a insultarme por no haber hecho nada. Así estuvieron hasta que sujeto 5 los detuvo, al parecer sujeto 5 era por así decirlo quien lideraba la cabeza del club, en un principio fue creado con fines de realizar y hablar de cosas que no queríamos comentar en el grupo principal, pero ahora, se está transformando en algo más. Recuerdo que un día estuve hablando con sujeto 2, cuando llegó sujeto 5 con algunas hojas. Se nos acercó y nos miró a los dos, aún recuerdo que se aferraba a esas hojas como si fuera su tesis final. Convocó a los demás miembros y nos mostró las hojas, las cuales parecían ser algo de brujería y magia negra, no les presté demasiada atención, personalmente creo que en toda esa mierda, pero tampoco soy estúpido y sé distinguir lo que es falso, y cuando tengo que ser escéptico. No recuerdo que estuvo hablando durante su discursito del fin de nuestros tiempos como los conocemos etc. Su punto fue que esto era una salida para purificar nuestra nación, argumentaba que la humanidad está podrida, no somos éticos, nadie puede ser bueno en este mundo, la anarquía es algo que todos debemos hacer. Más tarde se sumarían sujetos 8 y 9. No tengo mucho que comentar de ellos, puesto que apenas les dirigí pocas palabras. No crean que todos nos hablamos siempre en armonía. De igual manera a las pocas semanas se unirían sujetos 10 y 11. Me preocupaba que nuestro club por así llamarlo se volviera demasiado accesible para todos, pero lo que no sabía en ese momento es que ya no habrían más miembros, no desde aquel día. El 7 de diciembre de 2019 una alumna fue encontrada en los montes, golpeada y muerta, me gustaría decir que lo siento mucho, pero desafortunadamente en este país ya es algo bastante común. Pero lo que yo y los 10 sujetos más ignoramos fue un detalle que me arrepentiré por siempre no haberlo cambiado, la alumna era novia de sujeto 4, no lo supimos hasta una semana donde el sujeto 4 nos había hablado para que fuéramos a un lugar algo apartado. Cuando llegamos tuvimos que esperar a los demás pero algo andaba mal, lo supimos desde el momento que vi la expresión fría en la cara del sujeto 4. Nos invitó a pasar, era una especie de almacén donde practicaba con maquinaria. Lo que vimos, no sé cómo expresarlo, me están temblando las manos al escribir todo esto en este documento. No sé cómo explicarlo, pero al entrar en una habitación sucia nos quedamos congelados. Había… una… niña. Algunas lágrimas no pudieron evitar salir de mis ojos, puedo hablar por los demás, todos estábamos en shock. No podíamos creer de lo que era capaz este sujeto, al verla parecía ser que este sujeto 4, no la torturó, la mató al instante, pero porqué. Fue entonces donde le exigimos una explicación del porqué está esa niña allí. Sujeto 5 se le acercaba a hacerle la pregunta. Cuando oí su respuesta todo tenía sentido, esa era la hija del que mató a aquella estudiante, a pesar de eso, nos mantuvimos escépticos. Cómo lo sabía. En ese momento creo que era la menor de nuestras preocupaciones, no sabíamos que hacer. Fue entonces cuando estuve por dar una idea. Pero todo estaba alrededor del sujeto 4, del porqué esa decisión tan drástica. Nunca lo oí explicar cuál era su plan original, estaba tan impactado y tan asqueado por el tipo de persona que ni siquiera quería mirarlo. Yo al igual que los sujetos 1, 2 y 5 salimos de ese lugar, no teníamos estómago para lo que estuvieran por hacer. No quise averiguar más. Sólo sabía que ya no la volverían a ver. Unos días después el padre de la niña fue encontrado tirado en un río lejos de la ciudad, personalmente me pareció bastante extraño las circunstancias pero en fin, creo que las series policiacas me han dado bastantes dudas sobre el cómo se resuelven algunos asesinatos. Más tarde ese día, nos reunimos para poder hablar respecto a lo que había ocurrido el día anterior. Debo ser honesto, no recuerdo ni una mierda de lo que hablamos, pero no fue sobre el tema por el que cual fuimos, tal vez, nadie quería o sabía que decir. Esto me pareció comprensiblemente razonable. Ahora, un día llegó un nuevo miembro, una mujer fue esta vez, yo en lo personal, no sabía en qué carajos estaba pensando sujeto 5 al dejarla entrar, a pesar que democráticamente votamos para ver si entraba no, lo logró, tuvo más votos a favor, únicamente sujeto 2 y 3 votamos para que no estuviera, pero no sirvió de nada. Aún con esa, a las pocas semanas fue muy interesante, definitivamente no era como las demás chicas de la clase, era lista, bonita, culta y compartía mucho nuestro sentido del humor. Personalmente me enamoré completamente cuando descubrí como era realmente, desafortunadamente, los demás también. Todo siguió con relativa normalidad, pero notábamos algo de tensión entre amigos. Como sea, en poco tiempo sujeto 4 comenzó a salir con ella, no era algo que esperábamos, bueno de hecho si, era por así decirlo, un poeta con las chicas. Pero bueno, personalmente no me afectó, pero sí que a otros les afectó. Un poco después de un tiempo, encontraron a sujeto 4 muerto. No hubiera sido nada sorprendente, digo, es algo relativamente normal, es decir, la gente muere todo el tiempo, pero no podía evitar pensar que murió después de un tiempo que empezó a salir con la nueva integrante. Mis sospechas se vieron agravadas cuando me enteré en la forma en la que murió, me refiero a que la gente muere todo el tiempo, es algo común, pero ahora que me digan que encontraron su cuerpo en una calle apartada de la ciudad, con su cuerpo totalmente apuñalado, sodomizado y con múltiples golpes en la cabeza. La noticia nos dejó a todos sin palabras, sujeto 6 comenzó a llorar sin consolación, los demás nos agachamos para tratar de consolarlo por el deceso de sujeto 4. Pero no sabía que algo andaba mal en todo eso. Días después de ese lamentable día, estuvimos días sin vernos, más por respeto que por otra cosa. Estuvimos distanciados un cierto tiempo, por lo que perdí cierto contacto con la mayoría, sólo hablaba con sujeto 3, era un tipo muy agradable, a veces insistía en ir a buscarlo para hablar entre otras cosas. Pero jamás respondía, siempre cambiaba el tema antes que tocara esa conversación. Supongo que al final de cuentas, no éramos tan unidos que digamos. Sin embargo; un día me hablaron todos, todos y cada uno me mandaron el mismo mensaje “ven necesitamos, que estés aquí, mándanos tu ubicación para ir por ti en caso de alguna emergencia”. Olvidé mencionarlo, nunca nos revelamos mutuamente nuestros hogares, no era por falta de confianza, era más que nada porque no lo vimos necesario, apenas llevamos 2 semestres al día en el que escribo esto. Algo me olía mal, supuse que era algo relacionado con sujeto 4. Por lo que no me quise arriesgar a nada, di otra dirección, di la dirección de un compañero, no me agradaba en lo particular, pero aun así, no me sentí mal del todo, digo, que podrían hacer. Contacté a un familiar para que me rastreara en todo momento en caso de ser otras intenciones. Fue entonces cuando mis sospechas se hicieron más grandes, estaba viajando a una zona alejada de la ciudad. Por cada metro que recorría sentía mi corazón acelerarse, lo que quiero que entiendan es que todo se había vuelto un tanto sospechoso, sujeto 4 había muerto, de una forma horrible, hasta donde yo sé, no se ha descubierto al responsable de dicho acto, la cuestión es que algo andaba mal… muy mal.
Al llegar, llegué a un viejo almacén donde veía como estaban todos en la entrada de dicho local. Llegué, al principio me saludaron y recibieron como si nada hubiera pasado, como si ninguna tragedia hubiera ocurrido, al entrar en el almacén podía oler un horrible aroma. No sabría cómo explicarlo pero casi me hace vomitar. Estaba algo desorientado en el lugar, pero veía como estaban todos, pero claro, sujeto 4 no lo estaba. Ambos me guiaron a un cuarto, tenía una puerta de metal oxidada, algo vieja. Yo no quería estar allí, estaba casi seguro que me matarían, ahora que lo veo, hubiera preferido que me hicieran eso, al entrar en la habitación podía ver alrededor de una docena de perros tirados en el piso, sus intestinos estaban de fuera mientras las moscas se acumulaban alrededor de su cuerpo, la sangre manchaba casi por completo el piso, era un cuarto algo pequeño, en el centro estaban dos cuerpos. Uno de ellos era el de una chica, no parecía tener menos de 21 años, el otro era de un muchacho de alrededor de 17 años, estaba en shock. Por último, había un tercer cuerpo, este era algo distinto, no parecía ninguno de los dos. Me refiero, a que no podía distinguir si era hombre o mujer, sólo veía la piel quemada en su zona donde están los genitales, creo que no hay manera de describir como me ha afectado al día de hoy eso. A continuación volteo a la puerta con la intención de salir corriendo, cuando veo a mis compañeros estaban todos en ropa interior, tenían puestas unas máscaras muy desagradables y del mal gusto. No recuerdo muy bien, pero en su mayoría parecían máscaras de bebés, pero con una sonrisa macabra. Y creo que alrededor de 3 variaron en que eran de unos payasos, algo tiernos, pero que en ese contexto, no había forma que pudiera dar menos terror. En cuanto quise decir una palabra ambos decían en conjunto, “Tienes que hacerlo”. Les grité, que no lo haría. Sin embargo; lo que me dijeron me dio un frío intenso. “Si no lo haces, terminarás como sujeto 4, así como esa chica y ese hombre”. Me quedé sin palabras. Cuando alcancé a oír un suspiro, dejado por un leve grito, y me di cuenta que uno de los cuerpos aún seguía con vida. Era el tercero, no sabía ni quien era. Me dieron un cuchillo, me pidieron que lo abriera como a un pavo de navidad. Me negué varias veces, prefería morir, aunque no suene muy inteligente, la verdad es que no haría semejante cosa como abrir a alguien, y es ahí cuando todo cambió. Sujeto 5 se acercó hacia mí. Y me susurró lo más bello que he escuchado, era un poema, un poema que nunca había oído, en ese momento, dejé de sentir miedo, en ese momento, comencé a amar a mis compañeros por encima de cualquier cosa. Entonces, sujeté el cuchillo y lo hice. Maté a esa persona, pero ahora me siento bastante bien, salimos a tomar algunas copas y más tarde, al llegar a mi casa, dormí, no podía creer de lo que hice y del porqué lo hice. En fin, hui de casa, no me perdonaba lo que hice. A pesar de todo, me sentía de cierta manera libre. Pero de igual manera, no merecemos vivir, a pesar de ser humanos. Escribo todo esto en este foro de Reddit con la esperanza que alguien lo encuentre, no tengo mucha, pero me gustaría que alguien lo supiera, la verdad. No dije ninguno de los nombres para no hacer todo esto un problema para las familias de mis ex compañeros, sin embargo; dejé sus nombres respectivamente con un familiar, el mismo que le di mi ubicación. Para que él se encargue de llamar a la policía, siento que ya nada tiene sentido, podría seguir con mi vida, pero sé que eso no volverá a pasar, ese poema tiene un poder sobre la gente, pero parece que sujeto 4 no lo quiso escuchar. Como sea, hoy me iré y dejaré que esto se publique ahora mismo. Creo que otra razón por la cual, huiré además de haber matada a personas buenas e inocentes, fue porque precisamente, la ubicación que envié, de mi supuesto hogar, había sido quemado por una explosión debido a una fuga de gas, ustedes me pueden decir si creen en las coincidencias o no.
No creo actualizar más este foro, pero seguro que alguien más lo hará acá debajo dejaré mi contraseña y usuario, para que este familiar mío, lo actualice, o yo que mierda sé, esta cuenta ahora es tuya. Pero por favor, no busquen a estas personas.
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2018.06.27 06:13 master_x_2k Enredo III

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Enredo III

Abrí las puertas de vidrio para que Brian pudiera llevar las cajas de muebles. Lo que más me sorprendió de su edificio de apartamentos fue lo despejado que estaba todo. Sin basura, sin gente, sin ruido. Había un tablero de anuncios justo después del segundo juego de puertas, que era algo que normalmente podría haber esperado que fuera un poco desordenado, por regla general, pero incluso allí, las publicaciones individuales estaban cuidadosamente espaciadas, y todo estaba sellado detrás un cristal con una sola cerradura pequeña. Se sentía un poco estéril. O tal vez era solo que yo estaba acostumbrada a un área con más carácter.
No sabía qué decir. No solo en términos de la construcción de apartamentos de Brian, no tenía idea de qué palabras saldrían de mi boca. No tenía la destreza para charlar de forma natural. Por lo general, me las arreglaba planificando constantemente lo que podría decir. El problema era que me había distraído, no tanto por los atributos de Brian, sino por haber tomado conciencia de que los había estado mirando. Ahora que estaba tratando de recuperarme, ponerme en equilibrio mental y planear algo de conversación, todo lo que podía pensar era 'Maldición, Taylor, ¿por qué no puedes pensar en algo que decir?'.
Entramos en el ascensor, y Brian descansó las cajas en la barandilla de metal en el interior. Me las arreglé para preguntar, “¿Qué piso?”
“Cuarto, gracias.”
Presioné el botón.
Subimos, y cuando se abrió la puerta, le ofrecí a Brian una mano para estabilizar las cajas mientras él se retiraba del ascensor. Lideró el camino por el pasillo y se detuvo junto a una puerta mientras yo buscaba las llaves que me había dado, para encontrar la de su apartamento.
No estaba segura de lo que esperaba ver en el lugar de Brian, pero aun así logró sorprenderme.
Lo primero que noté fue que los techos eran altos. El apartamento era prácticamente de dos pisos, un arreglo bastante abierto con pocas paredes. La cocina estaba a nuestra izquierda cuando entramos, pequeña, separada de la sala de estar por un mostrador de bar / cocina. A nuestra derecha estaba el armario del pasillo y las paredes que abarcaban el baño y uno de los dormitorios. Justo en frente de nosotros estaba la espaciosa sala de estar, respaldada por una ventana del piso al techo y una puerta de vidrio que daba a un balcón de piedra. Unas escaleras conducían a un dormitorio situado encima del baño y el primer dormitorio. Supuse que era allí donde dormía Brian, basándome en la cama no desordenada, pero no hecha, que estaba a la vista desde donde estaba parada.
Lo que me impresionó, creo, fue lo suave que era el lugar. Había dos estanterías, de color gris claro, en la sala de estar. En los estantes, vi, había una mezcla de novelas, plantas y libros antiguos con espinas de cuero rajado y raído. Las frondas de algunas de las plantas colgaban sobre los estantes. El sofá y la silla que lo acompañaba eran de pana color canela pálido, con cojines gruesos y lo suficientemente profundos que parecían poder perderse en ellos. Podría imaginarme acurrucarme en ese sillón con las piernas tapadas a mi lado, un libro en mis manos.
De alguna manera había estado esperando una estética similar a la del cromo y el cuero negro. No es que asociara la personalidad de Brian o su gusto con ese tipo de diseño, pero era lo que podría haber pensado que un joven soltero podría llegar a conseguir. Ya fuera la suavidad de los colores, el pequeño frasco con piedras, el agua y el bambú en la encimera de la cocina o las imágenes en tonos sepia de los árboles en el vestíbulo, el lugar me dio una sensación de tranquilidad.
Sentí una punzada de envidia, y no fue solo porque el apartamento de Brian era agradable. Estaba obteniendo una mejor idea de quién era, y cómo éramos personas muy diferentes, en cierto sentido.
Brian gruñó mientras dejaba las cajas junto al armario delantero. Se quitó las botas y lo tomé como una señal para quitarme los zapatos.
“Entonces, ya empecé un poco”, me dijo, llevándome a la sala de estar, y vi que había un montón de tablas de color gris claro y una caja de cartón vacía apoyada contra la pared. “Resulta que realmente necesita un segundo par de manos. ¿Quieres algo antes de comenzar? Prefieres el té al café, ¿verdad? ¿O quieres un refresco? ¿Un bocado?”
“Estoy bien”, sonreí, quitándome la sudadera y poniéndola en el mostrador de la cocina. Le había prometido a Tattletale que lo haría. Sintiéndome muy consciente de mí con mi barriga expuesta, traté de distraerlo con la tarea que tenía entre manos: “¿Empezamos?”
El primer trabajo, el que dejó incompleto, era un conjunto de estanterías, y comenzamos con eso. Era, como él había dicho, un trabajo para dos personas. Los estantes tenían tres columnas con seis estantes cada uno, y cada parte se acoplaba con la ayuda de clavijas de madera. Era imposible presionar dos piezas cerca de la parte superior sin que las que estaban cerca del fondo se separasen, y viceversa, así que conseguimos un ritmo en el que uno de nosotros juntaba piezas mientras que el otro impedía que todo lo demás se desarmara.
En general, nos llevó unos veinte minutos más o menos. Después de verificar que todo estaba encajado y alineado, Brian arrastró el estante del piso y lo colocó contra la pared.
“Ese es uno”, sonrió, “¿Estás segura de que no quieres un trago?”
“¿Qué tienes?”
“Ven, tengo cosas en la nevera. Elije lo que quieras.”
Agarré una cola de cereza. Brian agarró una cocacola, pero casi la ignoró mientras abría la siguiente caja, la cuadrada que medía casi cuatro pies de ancho, y comenzó a colocar las piezas individuales en el suelo de la cocina. Una mesa de cocina con taburetes.
Resultó que la mesa de la cocina era un trabajo más difícil que la estantería. Las patas debían sostenerse exactamente en el ángulo correcto, o los pernos se atascaban en los agujeros, o forzaban a la pata de la mesa a salir de su posición. Cada vez que eso ocurría, terminamos teniendo que sacar el perno y comenzar de nuevo. Terminé sosteniendo firmemente la primera pata de la mesa mientras atornillaba los pernos de la base.
Sin mirarme, colocó su mano sobre la mía para ajustar el ángulo una fracción. El contacto me hizo sentir como si alguien hubiera arrancado una cuerda de guitarra que iba desde la parte superior de mi cabeza hasta la mitad de mi cuerpo. Un profundo ronroneo en mi interior que no se podía escuchar, solo se sentía. Me alegré mucho por las mangas largas de mi top, porque se me ponían los pelos de punta.
Me encontré por defecto cayendo en mi defensa más básica, quedarme callada, quedándome quieta, así que no podía decir ni hacer nada estúpido. El problema fue que esto me hizo muy, muy consciente del silencio y la falta de conversación.
Probablemente Brian no había siquiera notado el silencio, pero me pregunté qué decir, preguntándome cómo iniciar una charla o cómo mantener una conversación. Fue agonizante.
Se acercó para ver mejor mientras colocaba una tuerca en el perno, y su brazo se presionó contra mi hombro. De nuevo, provocó una reacción casi elemental de mi cuerpo. ¿Fue esto intencional? ¿Estaba señalando interés a través del contacto físico casual? ¿O estaba asignando significado a algo casual?
“Casi terminado”, murmuró, ajustando su posición para comenzar a atornillar el otro perno para la pata de la mesa. Su brazo no estaba presionando contra mi hombro ahora, pero por la forma en que estaba agachado, su rostro estaba a solo unos centímetros del mío. De acuerdo, eso fue peor.
“Taylor, ¿crees que puedes agarrar esa llave más pequeña sin mover la pierna?”
No confiaba en mí misma para responder sin hacer un ruido raro, así que simplemente cogí la pequeña llave y se la entregué.
“Eso es más rápido, gracias”, respondió, después de un segundo, “¿Puedes pasarme la tuerca?”
Lo hice, dejándolo caer en su mano en lugar de colocarlo allí, preocupada por lo que podría hacer o por cómo reaccionaría si mi mano tocaba la suya. No iba a sobrevivir las siguientes tres patas de la mesa de esta forma, y mucho menos las banquetas o el tercer mueble que ni siquiera habíamos empezado.
“¿Taylor?”, Preguntó.
Dejó la pregunta colgar, así que tragué saliva y respondí: “¿Qué?”
“Relájate. Puedes respirar.”
Me reí ligeramente al darme cuenta de que estaba conteniendo la respiración, lo que resultó en una exhalación nerviosa y entrecortada que solo aumentó la incomodidad que estaba sintiendo.
Él estaba sonriendo, “¿Estás bien?”
¿Qué se supone que debía decir? ¿Admitir que no sabía cómo lidiar con estar cerca de un chico guapo?
Miré al suelo, a la pata de la mesa que sostenía. “Me pongo nerviosa cuando estoy cerca de la gente. Pienso en, ya sabes, que tal vez tengo mal aliento, o tenga olor a sudor, y no podría notarlo porque es mío, así que aguanto la respiración así para estar segura. No sé.”
Bravo, Taylor. Bravo. Imaginé el más lento y más sarcástico de los aplausos lentos. Hablando de mal aliento y sudor era totalmente el camino a seguir. Uno de esos momentos brillantes que me daría vergüenza cada vez que lo recordara en los siguientes años o décadas, estaba segura.
Entonces Brian se inclinó, cerrando los escasos centímetros de distancia que nos separaban, hasta que nuestras narices prácticamente se tocaron.
“No. Hueles bien”, me dijo.
Si hubiera sido un personaje de dibujos animados, estaba bastante segura de que ese era el punto en el que me salía vapor de las orejas, o me derretía en un charco. En cambio, fui con mi primer instinto, una vez más, y me quedé muy callada. Me di cuenta de un calor en mi cara que debe haber sido un rubor furioso.
Sería difícil decir si fue una misericordia o no, pero Brian se distrajo con el sonido de una llave en una cerradura, y la apertura de la puerta de entrada.
Lo primero que pensé fue que la chica que entró era la novia de Brian. Entonces la vi mirar hacia nosotros, sonreír, y noté la similitud entre sus ojos y los de Brian. Su hermana.
Mi segundo pensamiento, o mi segunda reacción, en realidad, fue difícil de poner en palabras. Es como, podrías mirar un Mercedes y decir que era una hermosa obra de arte, incluso si no eras alguien que prestaba mucha atención a los autos. En líneas similares, cuando veías un Mercedes con una calcomanía de llamas barata pegada a las ruedas y un alerón casero pegado en la parte trasera, era doloroso y decepcionante en un nivel fundamental. Eso fue lo que sentí, mirando a Aisha.
Era hermosa, tan femenina como Brian era masculino, con pómulos altos, cuello largo y, aunque era dos o tres años más joven que yo, ya tenía pechos más grandes que los míos. Podrías convencerme de cortarme un dedo por tener piernas, cintura y caderas como las de ella.
Maldita sea, esta familia tenía buenos genes.
Solo necesitabas echar un vistazo a Aisha para saber que iba a ser completamente hermosa cuando terminara de crecer. Dicho eso, sin embargo, tenía una raya de cabello decolorado y parte de ese cabello decolorado había sido teñido en una franja de color púrpura. Era como si hubiera hecho todo lo posible por parecer vulgar, con shorts de jean rasgados sobre leggings de red verde neón, y un top sin tirantes que dudaría incluso en llamar ropa interior. Cualquier envidia que sentía hacia ella se veía acentuada por un sentimiento casi de ofensa, en cuanto a cómo estaba arruinando lo que le habían dado naturalmente.
“¿Estoy interrumpiendo?”, Dijo, con un tono ligeramente burlón, mientras me miraba sin poder entenderlo.
“Aisha”, Brian se levantó, “¿Qué estás haciendo aquí? Tú-” se detuvo cuando una mujer negra robusta y sólida entró por la puerta principal. Donde la mirada de Aisha hacia mi había sido ambigua, la mirada que esta mujer me dio fue todo lo contrario. Desaprobación, disgusto. Me di cuenta de lo que debía parecer, ligeramente sudorosos, en el suelo entre los muebles, con el estómago visible, prácticamente brillante con un rubor rosado. Me apresuré a agarrar mi sudadera y ponerla.
“Señor. ¿Laborn?”, Dijo la mujer pesada, “Me temo que esperaba que estuviera más preparado, pero parece que está en medio de algo.”
Brian negó con la cabeza, “Si señora. Sra. Henderson. Estoy casi seguro de que su oficina me dijo que los esperara a las dos esta tarde.”
“Esa fue la hora original. Aisha me dijo que quería reprogramar-” La señora Henderson se interrumpió y le lanzó a Aisha una mirada dura.
Aisha sonrió, se encogió de hombros y se levantó de un salto, así que estaba sentada al final del mostrador de la cocina. “¿Qué? Hay una película que quiero ver esta tarde con mis amigos.”
“Si hubieras preguntado, podría haber dicho que sí”, le dijo Brian, “Ahora probablemente voy a decir que no.”
“No es tu decisión, hermano, no estoy viviendo contigo todavía”, ella levantó le mostro el dedo del medio con las dos manos.
Brian parecía que iba a decir algo más, pero luego se detuvo. Suspiró, luego dirigió su atención a la trabajadora social de Aisha, “Lo siento por esto.”
Ella frunció el ceño, “Yo también. Debería haber llamado para comprobar, dada la historia de Aisha de torcer la verdad.” Miró su cuaderno y pasó la página, “Si quieres reprogramar, hmmm, me temo que ya llené la ranura de la tarde, pero tal vez ¿Este fin de semana…?”
Brian le dio a Aisha una mirada molesta, “Ya que está aquí, si estás dispuesta a pasar por alto los muebles que no hemos terminado de armar, podríamos hacerlo ahora.”
“¿Si estás seguro? ¿Qué hay de su... compañera?” Ella me miró.
Mi rubor probablemente no se había ido, y sospecho que me sonrojé un poco más de repente al ser puesta en medio de una situación incómoda. Probablemente no ayudó a desvanecer ninguna impresión equivocada que ella había percibido.
“Ella es una amiga, me estaba ayudando. Taylor, no estoy seguro de cuánto tiempo será esto. No quiero perder tu tiempo, pero me sentiría mal si te fueras tan pronto después de venir hasta aquí. Si quieres quedarte y relajarte, podría llevarte de regreso después.”
Cada parte socialmente torpe de mi cerebro ansiaba tomar la ruta de escape ofrecida, hacer mi salida, enfriarme. Fue difícil decir por qué no lo hice.
“Me quedaré, si no voy a estar en el camino. No tango planes para la tarde.”
Cuando Brian sonrió, me di cuenta de por qué no había aprovechado la oportunidad de irme.
La mujer volvió a examinarme en detalle. Ella me preguntó: “¿Estás en su clase en línea?”
Negué con la cabeza.
“No. Pareces un poco joven para eso.” Entonces ella me desafió, “¿Por qué no estás en la escuela?”
“Um”, dudé. Mantente lo más cerca posible de la verdad. “Estuve al borde de una de las explosiones de bombas y tuve una conmoción cerebral. Estoy faltando a clases que esté completamente mejor.”
“Ya veo. ¿Estás segura de que ensamblar muebles es lo que pretendía el médico cuando te dijo que descansaras y te recuperases?”
Sonreí torpemente y me encogí de hombros. Hombre, realmente estaba esperando no estar estropeando esto para Brian.
“Entonces”, Brian habló con la Sra. Henderson, “¿Quería mirar mi casa y ver el espacio que aparté para Aisha? Supongo que esta es una oportunidad para que revise un lugar antes de que la familia se apresure a barrer todo debajo de la alfombra.”
“Mmm”. Una respuesta no coercitiva. “Vamos al balcón, y puede contarme sobre el área y las escuelas cercanas.”
Brian abrió el camino y sostuvo la puerta para el asistente social. Se cerró detrás de él, dejándome con Aisha, que todavía estaba sentada en el mostrador de la cocina. Le di una pequeña sonrisa y recibí una mirada fría y penetrante a cambio. Incómoda, volví mi atención a la mesa y traté de ver qué podía hacer por mi cuenta, con la segunda pata.
“Así que. ¿Estás en el equipo de mi hermano?”
¿Qué? Estuve orgullosa de mí misma cuando apenas perdí el ritmo. “¿Equipo? Sé que hace boxeo, o boxeaba, al menos, pero-”
Ella me dio una mirada divertida, “Vas a hacerte la tonta, ¿verdad?”
“No estoy entendiendo. Lo siento.”
“Claro.” Se inclinó hacia atrás y pateó un poco las piernas.
Volví mi atención de nuevo a la pata de la mesa. No llegué muy lejos antes de que ella me interrumpiera de nuevo.
“Mira, sé que estás en su equipo. Proceso de eliminación, tienes que ser la chica bicho.”
Negué con la cabeza, tanto para negarlo como para exasperarme. ¿Qué carajo, Brian?
“Me dijo que tenía poderes, no dijo lo que eran. Como tiene poderes, cree que hay una posibilidad de que yo también los tenga. No quería que me sorprendiera. Descubrí quién era él después de eso, vi algo sobre algunos villanos que robaban un casino una noche en la que no estaba en casa, comencé a registrar las veces que no estaba disponible y seguía coincidiendo. Lo confronté y no hizo un buen trabajo negándolo.”
Con la esperanza de desequilibrarla, puse en mi rostro la más convincente expresión de sorpresa con los ojos abiertos tanto como podía “¿Estás diciendo que tu hermano es un supervillano?
Parpadeó dos veces, luego dijo, lentamente, como si estuviera hablando con alguien con una discapacidad mental, “Siiiii. Y estoy diciendo que tú también lo eres. ¿Por qué otra razón se juntaría mi hermano contigo?”
Auch. Eso dolió.
Me ahorré tener que dar una respuesta y mantener la farsa cuando Brian y la asistente social regresaron del balcón.
La asistente social estaba diciendo: “...dudoso, con la lista de espera.”
“Ella está en el territorio y estaría ingresando a la escuela al mismo tiempo que el resto de los estudiantes de noveno grado.” Brian respondió, mirando mal a Aisha, “Y eso significaría separarla de las malas influencias que tiene alrededor donde está viviendo ahora.”
Aisha le mostró el dedo, otra vez.
“Mmm”, respondió la asistente social, mirando de Aisha hacia él. “Me gustaría ver tu habitación después?”
“¿Mía? ¿No de Aisha?”
“Por favor.”
Brian condujo a la asistente social hasta las escaleras que conducían a su habitación, que daba al resto del departamento.
“Tal vez debería ver cómo reaccionas si lo grito en voz alta”, sugirió Aisha. Ella puso un acento falso, “¿Cómo te llamas, otra vez?”
Giré los ojos.
“¿No vas a decir? Como sea.” Sus manos se ahuecaron alrededor de su boca como si estuviera gritando, gritó burlonamente en un volumen apenas por encima del habla regular, “¡Bichito y Grue, en casa!”
Miré hacia arriba, esperando que Brian y la asistente social no estuvieran al alcance del oído. El murmullo de conversación allí arriba no parecía haber sido interrumpido por lo que Aisha había dicho.
“Parece que estarías en una situación de perder-perder, anunciándolo así”, le respondí, “O tienes razón, y molestas a dos personas que realmente querrás evitar enojar, o estás equivocada y te ves como una loca.”
“¿Y si ellos ya piensan que estoy un poco loca? ¿Qué tengo que perder?”
“No sabría decir.” Apreté el cerrojo, revisé la pata de la silla y la encontré sólida como una roca. Pasé al siguiente. “¿Qué tienes por ganar?”
“Vaaaamos”, ella se quejó, “Solo admítelo.”
Mi corazón latía con fuerza cuando Brian y la asistente social bajaron las escaleras. Aisha, por su parte, pegó una amplia y falsa sonrisa en su rostro para saludarlos. Brian hizo pasar a la mujer al segundo dormitorio, pero no entró con ella. Se detuvo para mirarme.
“Taylor, no necesitas hacer eso por tu cuenta.”
“Está bien”, dije. Mirando hacia arriba, donde Aisha estaba sentada en la encimera, agregué: “Es una buena distracción.”
“Lo siento. Creo que tardaremos solo un minuto más.”
Resultó cierto. La asistente social salió de la habitación de Aisha, echó un vistazo por el baño y luego investigó los armarios y la nevera.
La Sra. Henderson habló con Aisha, “Me gustaría que salgas al balcón por un minuto.”
“Lo que sea.” Aisha saltó del mostrador y se dirigió hacia afuera.
“Y”, dijo, volviéndose hacia Brian, “Tal vez quieras que tu amiga espere afuera también.”
“Realmente no tengo nada que esconder”, respondió, mirando hacia mí.
“Bien. Permítanme comenzar diciendo que esto es mejor que la mayoría.”
“Gracias.”
“Pero tengo preocupaciones.”
Se podía ver la expresión de Brian cambiar una fracción, ante eso.
“Leí los documentos y planes que me enviaste por correo electrónico. Usted tiene un plan sólido en mente para la contabilidad, el pago de las facturas, ayudarla con su educación, posibles gastos adicionales, el presupuesto para la ropa e incluso para ahorrar dinero para la universidad. En muchos aspectos, este es el tipo de situación que deseo, con la mayoría de mis casos.”
“¿Pero?”
“Pero cuando miro este lugar, veo que lo has hecho muy tuyo. Los muebles, las decoraciones, las obras de arte, parecen apuntar a tu personalidad, dejando muy poco espacio para Aisha, incluso en el espacio que has reservado para ella.”
Brian pareció un poco aturdido por eso. “Ya veo.”
“Mire, Sr. Laborn, debemos considerar la perspectiva de Aisha. Ella es una fugitiva en serie. Ella claramente no ve la casa de su padre como un hogar. Se debe tener cuidado adicional para asegurarse de que ella vea esto como tal. Suponiendo que ella termina aquí y no en casa de su madre.”
“Mi madre,” la expresión de Brian tomó un tono más serio.
“Soy consciente de sus preocupaciones sobre el tema de la madre de Aisha, Sr. Laborn.”
Mi celular sonó una vez en mi bolsillo de sudadera. Lo ignoré.
Brian suspiró, flaqueándose un poco, “¿Esto es reparable?”
“Sí. Involucre a Aisha en la decoración, esté dispuesto a comprometer sus gustos y su estética para que sienta que este también es su espacio”, dijo, “sé que no será fácil. Aisha es difícil a veces, estoy segura de que ambos podemos estar de acuerdo es eso.”
Estaba empezando a gravitar hacia esa conclusión yo misma.
“Sí”, Brian asintió, “Entonces, ¿qué sigue?”
“Haré una visita a la casa de su madre en una semana y media, si recuerdo bien. Si desea enviarme otro correo electrónico cuando sienta que ha enmendado este pequeño problema, y ​​las pocas cosas que le señalé durante la inspección, podría hacer arreglos para visitarlo nuevamente.”
“Eso sería fantástico.”
“Tenga en cuenta que tengo una carga de trabajo desbordante, y probablemente no pueda pasar hasta al menos una semana después de que me haya avisado.”
“Gracias”, dijo Brian.
“¿Alguna pregunta?”
Sacudió la cabeza.
“Entonces le deseo suerte. Para disculparme por el tiempo inesperado de la cita, le haré una oferta de una sola vez para quitarle a Aisha de sus manos. Si ella insiste ser suspendida, puedo presentarle a otra persona que siguió ese camino, mientras voy a las citas de esta tarde.”
Brian sonrió. No es exactamente esa sonrisa increíble que había visto tan a menudo, pero una bonita sonrisa, no obstante, “Creo que se perderá la película a la que quería ir.”
“Parece”, el trabajador social sonrió con complicidad. “Siga así, Sr. Laborn. Aisha tiene suerte de tenerlo.”
Brian se animó un poco al respecto.
La reunión no duró mucho después de eso, y Aisha fue arrastrada quejándose por la asistente social. No pude respirar con alivio hasta que se fueron. Incluso entonces, estaba inquieta, sabiendo cuán fuertes habían sido las sospechas de Aisha.
Recordando que mi teléfono había sonado, busqué mi teléfono celular para ver cuál había sido el mensaje. Mientras mantuve presionado el botón para desbloquearlo, le dije a Brian: “Aisha sabe sobre los Undersiders, parece.”
“Mierda. Lo siento”, hizo una mueca de dolor, “Si pensara que te encontrarías con ella, te habría dado una advertencia. ¿No dijiste nada?”
“Fingí no saber de qué demonios estaba hablando, por poco que sirvió. ¿Esto va a ser un problema?”
“Ella prometió que no le diría nada a nadie... y realmente me molesta que haya sido lo suficientemente indiscreta para plantear el tema con alguien a quien no había dado mi consentimiento. Pero Aisha no lo diría por contarlo. Creo que ella probablemente estaba jugando contigo.”
“Si estás seguro”, tenía mis reservas, pero no estaba segura de querer presionarlo sobre el tema, cuando ya estaba estresado.
“Bastante seguro”, suspiró.
Miré mi teléfono celular. Era de Lisa.
prdn x interrumpir besukeo. los dos tienen q volver rapido. se sta yendo todo ala mierda
Sentí un poco de calor en las mejillas mientras me tomé mucho cuidado de borrar el texto. Cuando terminé, me volví hacia Brian. “Lisa dice que algo está pasando. Ella dice que nos apresuremos a volver.”
“Que hinchapelotas”, dijo Brian. “Esperaba... ah carajo. Supongo que no vamos a armar todo esto, ¿eh?”, Me sonrió.
Le devolví la sonrisa, “En otra ocasión.”
Él me dio una mano para ayudarme a ponerme de pie. ¿Estaba siendo optimista u observadora cuando noté que su mano tal vez se demoraba medio segundo más de lo necesario en la mía?
¿Estaba una parte de mi temiendo esas posibilidades, esperando que no fuera ni un deseo mio ni una observación precisa de él? Porque no podía decir si me asustaba, o si solo quería que hubiera una parte cuerda de mí con una objeción.
Mierda. Mentalmente avancé mi línea de tiempo. No más de una semana, y tendría que llevar lo que sabía sobre los Undersiders al Protectorado. No estaba segura de confiar en mí misma por más tiempo que eso.

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2018.06.22 00:49 master_x_2k Interludio V

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Interludio V

"¿Esto es lo que querías?", El adolescente con barba en su mentón y la capucha arriba, le entregó la bolsa de papel.
Manos anchas con las uñas arruinadas y podridas de color marrón recorrieron el contenido. “Lo es. Aquí.” La voz era ligeramente acentuada, las palabras y los sonidos eran muy cuidadosos, como si no se sintiera cómodo con el inglés.
El joven extendió la mano y sus ojos se agrandaron cuando un manojo de billetes se presionó en sus manos.
“Esto es... más de lo que pensé que sería.”
“¿Te estás quejando?”
El joven negó con la cabeza.
Gregor el Caracol se metió las manos en los bolsillos, como para esconder las uñas y los bultos que le salpicaban el dorso de las manos como costras. Cada uno de las protuberancias duras, que podrían haber sido conchas o escamas, ninguna más grande que un dólar de plata, tenía una prominente forma de espiral. Por mucho que pudiera meterse las manos en los bolsillos, no podía ocultar su rostro. No tenía cabello en la cabeza, ni siquiera cejas o pestañas, y las protuberancias duras le cubrían la cara como un caso terminal de acné. Lo más extraño y desconcertante de todo era el hecho de que su piel pálida era lo suficientemente translúcida como para poder ver las sombras de su esqueleto, sus dientes y la lengua en su boca.
“Como puedes ver”, dijo Gregor, sin ninguna afectación, “sería difícil para mí entrar a una tienda y hacer simples compras. No me gusta depender de mis amigos para esto. Me hace sentir en deuda con ellos, y eso no es bueno para las amistades. Si estás interesado en repetir este tipo de transacción, estando de guardia para hacer diligencias por mí durante un tiempo, podría arreglarse.”
“¿En serio?” El chico se frotó la barbilla, “¿Por cuánto tiempo?”
“Hasta que llamé y no puedas o no quieras hacer mi mandado. Si esto sucediera más de una vez, o si la razón no fuera buena, encontraría a otra persona, como lo hice con la última persona.”
“¿No lo lastimaste ni nada?”
“No. No lo hice. Decidió que prefería pasar la noche con su novia. No lo he llamado nuevamente.”
“¿Esto no será nada ilegal?”
“No. Sin drogas, sin prostitutas, sin armas.”
“Entonces me llamas, salgo corriendo y te consigo alimentos, o ropa, o comida para llevar, o champú, o lo que sea, y me pagas tres-”
“Eso es cuatro. Y no tengo pelo, así que no necesitarías preocuparte por el champú.”
“Claro. Lo siento. Entonces, ¿cuatrocientos dólares cada vez? ¿Cuál es el truco?”
“Sin trucos. Tengo dinero, me gusta que las cosas sean convenientes. Solo una pequeña posibilidad de problemas. Mi primer asistente, ella renunció porque estaba preocupada de que mis enemigos la usen para llegar a mí. No negaré que esto es posible.”
“¿Tienes enemigos?”
“Sí. Pero todavía no ha habido un caso en que alguno de mis asistentes tuvo problemas con ellos.”
“¿Alguno de ellos se metió en problemas?”
“El último asistente, el chico con la novia. Pensó que podría conseguir más dinero, porque podría ir a la policía y contarles lo que sabía de mí. Tuvo la suerte de intentar esto cuando estaba de buen humor. Yo lo disuadí. Trabajó para mí durante dos meses después de eso sin ninguna queja. No fuimos amistosos, fue puro negocio. Recomendaría, amablemente, que no intentes lo mismo.”
“Oye. Vive y deja vivir, ¿verdad?”
“Ese es un buen dicho.”
“Bueno. Quiero ir a la universidad este otoño, y esto suena muchísimo mejor que trabajar por el salario mínimo de durante cincuenta horas a la semana. Aquí, mi número de teléfono celular”, él entregó su teléfono.
Gregor el Caracol se tomó un segundo para poner el número en su propio teléfono. “Lo tengo. Llamaré.”
Fueron cada uno por su camino.
Gregor caminó por las calles laterales del centro de Brockton Bay con la capucha de su sudadera proyectando su rostro en la sombra. Cualquiera que se cruzara en su camino y mirara debajo de su capucha se apresuró a mirar hacia otro lado. Avergonzado, asustado. Aquellos que lo vieron desde lejos lo consideraban también como monstruoso, pero de una manera diferente. Para ellos, él era simplemente uno de los obesos mórbidos. Un hombre en de entre veinte largos o pocos treinta, casi tres veces el peso que debería tener para su altura de metro setenta y ocho. Su peso, lo sabía, era una de las cosas raras en este mundo moderno que alguien podría usar para burlarse de él abiertamente.
Le había llevado años llegar a aceptar esto. El ser uno de los monstruos.
Cuando llegó a su destino, el palpitante latido de la música llegó a sus oídos. El club estaba a dos cuadras de Lord Street, y había una línea que se extendía por el costado del edificio. Letras amarillas que brillaban intensamente en una letra casi intencionalmente simple deletreaban 'Palanquin'.
Se saltó la línea y se dirigió directamente hacia la puerta de entrada. Un fornido portero hispano con una barba que trazaba los bordes de su mandíbula desabrochó la cerca de la cadena para dejarlo pasar.
“¿Qué demonios?”, Se quejó una de las chicas que estaba al frente de la fila. “Estuvimos esperando cuarenta y cinco minutos, ¿Y dejaste entrar a ese gordo de mierda?”
“Fuera de la fila”, dijo el portero, su voz aburrida.
“¿Qué carajo? ¿Por qué?”
“Acabas de insultar al hermano del dueño, idiota”, le dijo el portero, “Fuera de la fila. Tú y tus amigos están vetados.”
Gregor sonrió y negó con la cabeza. La línea que el portero había usado era basura, por supuesto, él no era el hermano del propietario. Pero fue agradable ver a uno de los imbéciles recibiendo lo que merecían.
Había trabajado como gorila para clubes que buscaban a alguien más exótico y llamativo, cuando se estaba poniendo de pie por primera vez, por lo que sabía que la línea que veías por la puerta rara vez indicaba cuántas personas había en el interior. Un club vacío podría tener una fila de personas esperando para entrar, para dar la imagen correcta. A pesar de que era martes por la noche, Palanquin no tenía necesidad de tales engaños. Estaba lleno de gente. Gregor navegó con cuidado entre la multitud de bailarines y personas que sostenían tragos, hasta que llegó a una escalera custodiada por un portero. Al igual que con la puerta de entrada, su entrada a la escalera era automática, incuestionable.
El balcón del piso de arriba no estaba lleno de gente, y los que estaban presentes, una docena más o menos, estaban casi deshuesados ​​en su letargo. Sobre todo chicas, yacían boca abajo en los sofás y en las cabinas de todo el balcón que daba a la pista de baile. Solo tres personas estaban más o menos alerta cuando Gregor se acercó.
“¡Gregor, mi muchacho!” Newter sonrió de oreja a oreja. Gregor captó el más breve destello de disgusto en la cara de una de las chicas que estaban sentadas con Newter, mientras lo miraba. Ella era una rubia con lápiz labial azul y reflejos rosados ​​en su cabello. Si Gregor hubiera estado trabajando como portero, habría revisado su identificación, la habría comprobado dos veces, y aunque pareciera real, la habría echado de todas maneras por ser demasiado joven. Ella no podría haber tenido más de dieciséis años.
Aún así, eso era más o menos la edad de Newter, y no podía culpar al chico por estar interesado en alguien de su edad.
La otra chica, de cabello oscuro, tenía un aspecto europeo en sus facciones. Ella no mostró tal disgusto. Cuando ella le sonrió, no había señales de que la expresión fuera forzada. Eso fue raro e interesante.
“Traje tu cena”, dijo Gregor.
“¡Buen hombre! ¡Trae una silla!”
“Los otros también querrán su comida.”
“Levanta una silla, vamos. Aquí tengo dos chicas deslumbrantes, y no me creen cuando les estoy hablando de algunos de los trabajos más geniales que hemos realizado. Necesito respaldo aquí, hermano.”
“Yo no creo que sea una buena idea hablar de estas cosas”, dijo Gregor. Él permaneció de pie.Newter tomó la bolsa y agarró un sándwich de adentro. “Todo bien. Faultline se unió a la conversación hace un rato, por lo que obviamente no le parece un problema. No van a hablar, ¿verdad, Laura? ¿Mary?”
Cada chica negó con la cabeza cuando Newter les preguntó por su nombre. Eso le permitió a Gregor etiquetar a la chica de cabello oscuro como Laura y la chica con el lápiz labial azul como Mary.
“Si Faultline dijo que estaba bien”, dijo Gregor. Cogió la bolsa de Newter y encontró su propio sándwich. “Laura y Mary, lo siento, los otros sándwiches que tengo aquí están reservados. Podría ofrecerles algo del mío, si quisieran.”
“Está bien, no tengo hambre”, respondió Laura, “Me gusta tu acento. ¿Es noruego?”
Gregor terminó su primer bocado, tragó saliva y negó con la cabeza, “No estoy seguro. Pero he hablado con un experto y él dice que el otro idioma que hablo es islandés.”
“¿No lo sabes?”
“No”, respondió Gregor.
Su respuesta brusca solo detuvo la conversación por un momento antes de que Newter lo pusiera en marcha de nuevo, “De acuerdo, hermano, diles a estas chicas contra quién nos enfrentamos el mes pasado.”
“¿El trabajo de la caja de juguetes?”, Preguntó Gregor, “¿con el mercado negro de Artesanos? No habia nadie-”
“El otro. El trabajo en Filadelfia.”
“Ah. Chevalier y Myrddin.”
Newter juntó sus manos, meciéndose en su asiento, “¡Te lo dije!”
“Y los vencieron”, dijo la chica de cabello oscuro, incrédula.
“¡No perdimos!” Gritó Newter.
“Estuvo muy cerca”, Gregor agregó sus propios dos centavos. “Chevalier es el líder del Protectorado en Filadelfia. Myrddin lidera el Protectorado de Chicago. Estas son personas que el mundo entero reconoce. Obtuvieron puestos protegiendo ciudades grandes en Estados Unidos porque son fuertes, porque son inteligentes y talentosos. Cumplimos el trabajo, como siempre hacemos, y nos marchamos.”
Newter se echó a reír, “Paguen.”
Ni Laura ni Mary parecían molestas cuando metieron la mano en el bolsillo y el bolso, respectivamente, y sacaron algunos billetes.
“¿Cuál fue la apuesta?” Preguntó Gregor.
“Les dije que no tenían que pagar si mentía.”
“¿Y si no estuvieras mintiendo? ¿Pagan más?”
“Ninguna penalización. Obtuve compañía y conversación por un tiempo”, sonrió Newter. Extendió la mano hacia la parte posterior de la cabina, agarró una bolsa que estaba allí y sacó un par de cucharas de plástico y una botella de agua. Con un gotero de agua que sacó de su bolsillo, extrajo agua de la botella y colocó unas gotas en cada cuchara. El último paso fue sumergir la punta de la lengua en cada gota de agua.
“Lámanlo”, les dijo a las chicas.
“¿Eso es todo?”, Le preguntó Laura.
“Es suficiente. Más, y es posible que vuelen por un tiempo inconvenientemente largo. Eso justo allí”, señaló Newter a la cuchara con la punta de la cola, “Es un poco menos de una hora de viaje psicodélico. Sin resaca, sin efectos secundarios, no es adictivo, y no se puede sufrir una sobredosis. Créeme, he intentado hacer que alguien tenga una sobredosis antes, en una situación de combate, y no pude lograrlo.”
Mary fue la primera en tomar la cuchara y meterla en su boca. Momentos después, sus ojos se abrieron de par en par y ella cayó inerte sobre el respaldo de la cabina.
“Oye”, dijo Laura, volviéndose hacia Gregor. Metió la mano en el bolsillo, encontró un recibo y un bolígrafo, y garabateó en la parte posterior en blanco del papel. Ella se lo entregó. “Mi número. Si quieres hablar, o, ya sabes, algo más.”
Ella le guiñó un ojo y luego se metió la cuchara en la boca.
Gregor parpadeó en una leve confusión mientras su cabeza cayó hacia atrás.
“Parece que has causado una buena impresión, Gregster”, se rió entre dientes.
“Tal vez”, dijo Gregor. Puso la mitad de su sándwich que quedaba en la bolsa de papel, luego hizo una bola con la envoltura. Después de un momento de vacilación, arrugó el recibo con el número de Laura en la bola. Lo lanzó a un cubo de basura a medio camino a través de la habitación.
“¡Oye! ¿Qué diablos?”
“No creo que yo le gustara porque soy yo”, dijo Gregor, “creo que le gustaba porque soy un monstruo."
“Creo que te estás saboteando, hombre. Esta buena. Mírala.”
Gregor lo hizo. Ella era atractiva. Él suspiró.
“Newter, ¿sabes lo que es un devoto?”
Newter negó con la cabeza.
“Es un término del argot para alguien que se siente atraído por personas con discapacidades debido a la discapacidad. Creo que se trata de poder, atracción por alguien porque de alguna manera son débiles. Creo que es probable que esta Laura me considere débil por la forma en que me veo, la forma en que puedo tener problemas día a día, y esto es atractivo para ella de una manera similar a la que un lisiado o un ciego seria para un devoto. Esto no me atrae.”
“De ninguna manera. Tal vez le gustes por la persona que está debajo.”
“No me vio lo suficiente como para saber quién podría ser esa persona”, respondió Gregor.
“Creo que te estás menospreciando. Yo aprovecharía esa oportunidad.”
“Eres una persona más fuerte que yo de muchas maneras, Newter. Debería llevarle la cena a los demás”, Gregor se dio vuelta para irse.
“Oye, haz una señal a Pierce para que envíe a otra chica o dos, ¿quieres?”
Gregor hizo lo que le pidió, llamando la atención del portero al pie de las escaleras. El portero, a su vez, llamó la atención de un grupo de chicas en la pista de baile.
Mientras las chicas se abrían paso, Gregor se volvió hacia Newter, “¿Estás feliz?”
“Oh hombre. No vas a entrar en una fase filosófica de nuevo, ¿verdad?”
“Te ahorraré eso. ¿Lo estás?”
“Tipo. Mírame. Tengo dinero para gastar, tengo a las chicas más calientes de la ciudad pidiendo probarme. ¡Literalmente queriendo probarme! ¿Qué piensas?”
“¿Estás feliz, entonces?”
“La época de mi vida, hermano.” Newter abrió sus brazos para saludar a un trío de chicas cuando llegaron a la cima de las escaleras.
“Me alegra.” Gregor se giró y entró al pasillo en la parte posterior del balcón. Cuando la puerta se cerró tras él, el sonido de la música detrás de él se atenuó.
Su siguiente parada fue la primera puerta a su izquierda. Él golpeó.
“Adelante.”
La habitación tenía una cama a cada lado, en las esquinas opuestas. Un lado de la habitación estaba atestado de carteles, fotos, una estantería repleta de libros, una computadora Apple con dos estantes para CD que se alzaban sobre ella y dos sistemas de altavoces. La música de los altavoces de la computadora apenas logró ahogar la música del club de abajo. La chica que estaba recostada en la cama tenía una densa capa de pecas en la cara y las manos, y cabello castaño rizado. Las revistas estaban amontonadas a su alrededor en la cama, amenazando con derrumbarse al menor movimiento.
El otro lado de la habitación era espartano. Nada adornaba las paredes, no había libros, ni computadora o parafernalia de computadora. Había una cama, una mesita de noche y una cómoda. El único toque de personalidad era una colorida colcha y una funda de almohada. Gregor sabía que había sido un regalo de Faultline. La propietaria no habría salido a buscarla ella misma. La residente de ese lado de la habitación estaba sentada en la esquina, mirando a la pared. Ella era rubia, el tipo de cabello rubio platinado que raramente duraba pasando la pubertad. Su suéter púrpura era un poco demasiado grande para ella, cayendo sobre sus manos, y sus jeans claros estaban claramente destinados a ser más cómodos que a la moda.
“Traje tu cena, Emily.”
“Gracias”, le respondió la chica pecosa. Cogió el sándwich que le lanzó y comenzó a pelar el paquete.
“¿Está bien?”, Le preguntó, haciendo un gesto a la chica de la esquina.
“No es uno de sus mejores días.”
El asintió.
“Elle”, habló, suavemente, “¿Puedo acercarme?”
Habían aprendido por las malas, que cuanto más distante estaba la niña, más fuerte era su poder. Esto la hacía particularmente peligrosa cuando estaba tan perdida que no podía reconocerlo. Una cruel ironía, observó Gregor, que prácticamente no tenía ningún poder cuando era más ella misma. Era un problema al que esperaban encontrar una respuesta, algún día.
La chica en la esquina se volvió para mirarlo a los ojos. Lo tomó por consentimiento, se le acercó y le puso un sándwich en las manos.
“Come”, la instruyó.
Ella lo hizo, casi mecánica en sus movimientos.
Después de que Faultline lo enlistó a él y a Newter, un trabajo los había llevado a un asilo de alta seguridad. Habían estado allí para interrogar a alguien sobre los Dragonslayers, un grupo de villanos que utilizaba tecnología de Artesano robada del Artesano más poderoso y de mayor perfil del mundo para el hurto y el trabajo mercenario. Su invasión del asilo no había ido tan bien como podría haberlo hecho, y había llevado a un cierre de alta tecnología de la instalación. No solo extendió su misión por varias horas, sino que también generó problemas con uno de los residentes, una parahumana que aparentemente tenía que ser movida regularmente, para que su influencia sobre su entorno no se extendiera más allá de los límites de su celda, convirtiéndola en una un problema serio para el personal, otros residentes y espectadores involuntarios.
Al final, después de tratar con el escuadrón enviado del Protectorado de Boston y obtener la información que necesitaban sobre los Dragonslayers, habían reclutado a la chica.
Miró y esperó lo suficiente para asegurarse de que estaba en camino de terminar su sándwich, luego se dio vuelta para irse. Emily le dio un pequeño saludo con la mano en señal de despedida, y él asintió una vez en reconocimiento.
Su última parada fue la oficina al final del pasillo del segundo piso. Miró por la ventana, luego se dejó entrar tan silenciosamente como pudo.
Faultline, propietaria de Palanquin y varias otras empresas de cobertura en Brockton Bay, estaba sentada en un gran escritorio de roble. Frente a ella, en medio de los libros de contabilidad, cuadernos y libros de texto de la universidad, había algo similar a un xilófono, una serie de varillas alineadas una al lado de la otra, atadas firmemente a una tabla.
Faultline estaba en su ropa profesional; una camisa de vestir blanca con las mangas arremangadas y pantalones negros metidos en brillantes botas de montar negras con dedos de acero. Su ondulado cabello negro estaba recogido en una cola de caballo. No llevaba máscara: los empleados de Palanquin que se aventuraban tan lejos como esta oficina estaban demasiado bien pagados para traicionarla. Sus rasgos eran tal vez demasiado agudos como para llamarlos convencionalmente atractivos, pero Gregor sabía que ella era ciertamente más atractiva que Newter o él mismo.
Mientras Gregor observaba, ella cerró los ojos, luego deslizó su mano por los extremos superiores de las varillas. La energía roja y azul crepitaba, y piezas de madera, metal, piedra y plástico en forma de moneda caían al escritorio. Otras varillas, varias de las cuales eran de madera verde, quedaron intactas.
“Carajo”, murmuró. Barrió los trozos de varios materiales en forma de moneda en un cubo de basura que estaba al lado de su escritorio. Echando un vistazo hacia donde estaba Gregor justo al lado de la puerta, levantó una ceja.
“No deseaba interrumpirte.”
“No te preocupes por eso. Tal vez distraerme ayudará.”
“Si estás segura.” Se acercó al escritorio, dejando la bolsa de papel sobre ella, “Eran las siete en punto, nadie había comido todavía. Nos conseguí unos sandwiches.”
“Gracias. ¿Cómo está Elle?”
“Spitfire dijo que estaba teniendo un mal día, pero que ha comido ahora. Quizás mañana será mejor.”
Faultline suspiró, “Esperemos. Es muy fácil volverse unido a esa chica, ¿sabe a qué me refiero?”
“Sí.”
“¡Carajo!”, Maldijo, mientras pasaba la mano por las varillas y, una vez más, la madera verde se negaba a cortarse.
“¿Qué estás haciendo?”
“Hemos hablado sobre el efecto Manton.”
“La regla que impide que algunos poderes afecten a los seres vivos. Has estado tratando de eliminar esas restricciones de ti misma.”
“Sin suerte. Es cuestión de tiempo antes de que tengamos un trabajo, las cosas se pongan feas, y sea demasiado débil, debido a esta limitación arbitraria.”
“Me resulta difícil creer que cualquiera que haya derrumbado un edificio sobre alguien pueda llamarse a sí mismo débil.”
“Eso fue más suerte que cualquier otra cosa", suspiró, mientras ajustaba las posiciones de las varillas.
“Si tú lo dices.”
“No es que no haya precedente para esto. Sabemos a ciencia cierta que algunas capas que alguna vez fueron retenidas por el efecto Manton han descubierto una forma de evitarlo o superarlo. Narwhal es el caso más obvio.”
“Sí.”
“Hay una rama teórica que dice que el efecto Manton es un bloqueo psicológico. Que, debido a nuestra empatía por los seres vivos, detenemos nuestros poderes en un nivel instintivo. O, tal vez, nos retenemos contra otros seres vivos porque hay una limitación impuesta inconscientemente que nos impide herirnos con nuestros propios poderes, y es demasiado general, abarcando a otros seres vivos en lugar de solo a nosotros mismos.”
“Ya veo.”
“Así que estoy tratando de engañar a mi cerebro. Con esta configuración, paso de material inorgánico a material orgánico muerto a tejidos vivos. Madera verde, en este caso. O lo mezclo para que vaya de uno a otro sin ningún patrón. Si puedo engañar a mi cerebro para que cometa un error, anticipando el material equivocado, tal vez pueda atravesar ese bloqueo mental. Hacerlo una vez, y sería más fácil para futuros intentos. Esa es la teoría, de todos modos.”
Ella lo intentó de nuevo. “¡Mierda!”
“No parece estar funcionando.”
“No me digas. Hazme un favor. Reorganiza estos. No me dejes verlos.”
Se acercó al escritorio, desató las varillas, las barajó y luego las ató en su lugar mientras ella estaba sentada allí con los ojos cerrados.
“Adelante”, le dijo.
Lo intentó de nuevo, con los ojos cerrados. Cuando ella los abrió, ella maldijo varias veces seguidas.
Gregor dio un paso alrededor del escritorio, la agarró por el cuello con su mano izquierda, y la sacó de la silla. La empujó al suelo y se subió encima de ella para que él estuviera a montando sobre ella, sus rodillas presionando sus brazos hacia abajo. Su agarre se apretó incrementalmente.
Los ojos de Faultline se agrandaron y su rostro comenzó a cambiar de color mientras luchaba. Le puso las rodillas en la espalda, pero uno podría haber tenido más éxito golpeando un lecho de agua. El efecto fue el mismo. Debajo de su piel, que era más dura de lo que uno podría imaginar, su esqueleto, músculos y órganos flotaban en un mar de fluidos viscosos. Su esqueleto, había aprendido, era más parecido al de un tiburón que un humano. Era un cartílago flexible que se doblaba donde el hueso se rompería y cicatrizaba más rápido que el hueso. Había sido atropellado por un automóvil y se puso de pie poco después. Sus patadas no tendrían mucho efecto.
“Lo siento”, le dijo.
Su lucha gradualmente se debilito. Tardó un tiempo antes de que empezara a flaquear.
Esperó un segundo más, luego la soltó. Ella comenzó a toser mientras vertía aire en sus pulmones.
Esperó pacientemente a que se recuperara. Cuando ella parecía tener más o menos el control de su propia respiración, habló: “Hace meses, estábamos hablando sobre este tema, el efecto Manton. Tu mencionaste cómo podría ser posible que alguien como nosotros tenga un segundo evento detonante. Un cambio radical o mejora en sus poderes como resultado de un momento de vida o muerte. Tal podría explicar cómo romper la regla de Manton.”
Ella asintió, tosiendo de nuevo.
“No habría funcionado si te hubiera advertido de antemano. Lo siento.”
Ella negó con la cabeza, tosió una vez, y luego le respondió con voz ronca: “No funcionó de todos modos.”
“Lo siento.”
“¿Y si hubiera funcionado, gran lunático? ¿Qué esperabas que te hiciera? ¿Corta tu mano? ¿Matarte?”
“Pensé que tal vez mi mano o mi brazo, en el peor caso. No creo que me mates, incluso en un momento como ese. Has hecho mucho por mí. Incluso si resultara imposible volver a conectarlo, no diría que es una mano muy atractiva”, examinó la mano que acababa de utilizar para estrangular a Faultline, “Perderla, por algo en lo que has estado trabajando durante mucho tiempo no es algo lamentable.”
“Idiota”, se puso de pie, tosiendo de nuevo, “¿Cómo diablos se supone que me vaya a enojar contigo cuando dices algo así?”
Él permaneció en silencio.
“Bueno, o eso no va a funcionar, o necesito algo que me acerque aún más a la muerte... en cuyo caso lo estoy tachando de la lista de todos modos.” Ella movió su silla y se sentó en su escritorio, empujando el aparato con las barras en la basura. “Me gusta estar viva demasiado para bailar en ese filo de la navaja.”
“Sí”, su voz era tranquila.
“Gracias, por cierto, por intentar eso”, le dijo, mientras vaciaba la bolsa de un sándwich y medio. Le devolvió el medio sándwich de Gregor a la bolsa y dejó la suya a un lado, sin abrir. “Creo que fuera fácil.”
Él sacudió la cabeza.
“Así que, estoy devolviendo el favor, entonces. Siéntate.”
Él acercó una silla y se sentó al otro lado del escritorio.
“Hace un año, accediste a darme una parte de tus ganancias en nuestro pequeño grupo, si las usaba para responder algunas preguntas que teníamos.”
“Recuerdo.”
“Hablaré con los demás sobre esto, pronto, pero ya que tú fuiste el que más pagó, pensé que era correcto que primero lo compartiera contigo.” Abrió un cajón y sacó un archivo. Ella lo empujó sobre el escritorio. “Esto es lo que he encontrado, hasta ahora.”
Él abrió el archivo. La primera página era una imagen, de alta resolución, de una 'u' estilizada, o una 'c' girada noventa grados en el sentido contrario a las agujas del reloj. Tocó su brazo, donde un tatuaje idéntico a la imagen lo marcaba.
“Sea quien sea”, explicó Faultline, “Ya sea una o varias personas, es muy, muy bueno para cubrir sus huellas.”
Pasó las páginas. El siguiente conjunto de páginas eran imágenes, informes de la escena del crimen, archivos oficiales y artículos de noticias sobre varios parahumanos, cada conjunto de páginas relacionadas con uno específico. El primero era un hombre monstruo con un caparazón parecido al de un escarabajo cubriendo su cuerpo. Gregor mismo era el segundo.
“Tú y Newter, como ya sabes, no están solos. De manera constante, los parahumanos han aparecido en toda América del Norte. Amnesia retrógrada, todos marcado por el mismo tatuaje que se encuentra en varias partes de su cuerpo. Cada uno fue abandonado en un lugar apartado en un área urbana. Callejones, zanjas, tejados, debajo de puentes.”
“Sí”. Gregor pasó más páginas. Cada conjunto de páginas tenía más personas como él.
“Aquí está la cosa, sin embargo. Al principio, la mayoría eran extraños en apariencia. Hasta cuatro de cada cinco parahumanos monstruosos, si puedes disculpar el término, siguen el patrón, y ese número podría aumentar si tuviera la oportunidad de examinar o conseguir una entrevista decente con los demás. El tatuaje, la amnesia, sus primeros recuerdos es despertar en algún lugar de una ciudad extraña.”
“¿Al principio, dijiste?”, Preguntó Gregor, “¿Esto cambió?”
“Pasa a la pestaña roja.”
Encontró la pestaña roja que sobresalía y se volvió hacia esa página. Una imagen de alta calidad de una atractiva chica pelirroja.
“Ella apareció en Las Vegas. Todo el negocio de los casinos ha mordido el polvo, casi, desde que los parahumanos que pueden jugar con las probabilidades o hacer trampa comenzaron a aparecer. Pero aún hay juegos clandestinos. Ella participó en algunos, y le pusieron una recompensa a su cabeza en cuestión de días. Se está llamando a sí misma Shamrock, y yo apostaría buen dinero en el hecho de que tiene poderes que le permiten manipular probabilidades.”
“Ya veo. ¿Por qué estamos hablando de ella?”
“Siguiente página.”
Pasó la página. “Ah”
Era una imagen granulada de una cámara de vigilancia. Shamrock estaba en medio de cambiarse de ropa en lo que parecía un estacionamiento subterráneo, y, aunque parcialmente oscurecido por la correa de su sostén, el tatuaje era visible en su omoplato. Una 'u' estilizada.”
“Esa es la pieza del rompecabezas número uno. Dadas las fechas, y eres libre de mirarlas en tu propio tiempo, pasando por los primeros avistamientos, las personas que aparecen con estos tatuajes son cada vez menos monstruosas con cada año que pasa. No siempre, pero es una tendencia. Entonces, boom, encontramos a Shamrock. No hay características extrañas de que hablar.”
Dio vuelta unas páginas.
“Pieza número dos. Me temo que es uno de esos casos en que las cosas se han cubierto demasiado bien para que podamos verificarlas, pero te diré lo que escuché. Tallahassee, Florida, hace solo tres meses, circuló un rumor sobre alguien que se hacía llamar Dealer.”
“¿Qué estaba traficando?”
“Poderes.”
“Poderes”, se hizo eco de Gregor.
“Pagale una cantidad en el vecindario de treinta y cinco mil dólares, el vendedor te da algo para beber, y te unes a las filas de los héroes y villanos en la comunidad de capas. Poderes en una botella.”
“Ya veo. ¿Cómo se relaciona esto?”
“Porque una persona que afirma ser cliente hizo una publicación en un blog sobre su transacción. Está cerca del final de ese archivo. En su publicación, describió que Dealer tenía un maletín de metal lleno de frascos. Grabado en el interior de la tapa...”
“El mismo símbolo que el tatuaje”, adivinó Gregor.
Faultline asintió, “Y eso es lo que sabemos.”
“Ya veo. ¿Podemos rastrear a este individuo con el blog?”
“Él está muerto. Asesinado por dos capas sin nombre menos de un día después de que hizo la publicación.”
“Ah.”
“Lo que creo es que alguien ha descubierto cómo las personas obtienen poderes, y han hecho un negocio de ello. Pero los primeros intentos no fueron tan bien. Podría ser que, si la química es mala, las personas que beben esas cosas se vuelven como tú, como Newter, como Sybill y Scarab.”
“Entonces esta persona o personas. Crees que están experimentando. Han estado perfeccionando su trabajo y los cambios físicos se han reducido.”
“Y este Dealer era su vendedor, o más probablemente, alguien que se robó parte de su trabajo e intentó sacar provecho de él. Las personas con las que hizo negocios no se hicieron los tatuajes.”
La silla de Gregor gimió dolorosamente mientras se inclinaba hacia atrás.
“¿Qué sigue?”
“Nadie ha visto u oído hablar de este Dealer desde que el blogger fue asesinado. El Dealer está muerto o está manteniendo un bajo perfil. Entonces seguimos nuestra otra pista. Tengo investigadores privados buscando a Shamrock. Estoy pensando en concluir nuestro contrato con Coil aquí, entonces, si tenemos la suerte de que nuestros detectives la encuentren antes que los cazarrecompensas, le hacemos una visita. O puede decirnos algo, o podemos ofrecerle un puesto en el equipo.”
“O ambos”, dijo.
“En un mundo ideal”, Faultline sonrió.

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2018.03.29 07:56 master_x_2k Insinuación VII

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_________________Insinuación VII_________________

Cuando acepté unirme a los Undersiders, hubo algunos gritos de alegría. Me sentí un poco culpable, por actuar de forma engañosa. También, de forma irracional, me sentía complacida conmigo misma.
“¿Qué hacemos ahora?” Lisa le preguntó a Brian.
“No estoy seguro”, dijo Brian, “No es como si hubiéramos hecho esto antes”. Supongo que deberíamos contarle a Rachel, pero ella dijo que podría trabajar hoy.”
“Si la chica nueva está de acuerdo con esto, pasemos por nuestro lugar”, sugirió Lisa, “vemos si Rache está allí, celebramos al nuevo recluta y la ponemos al tanto”.
“Seguro”, dije.
“Está a solo unas pocas cuadras”, dijo Brian, “pero llamaríamos la atención si vinieras disfrazada”.
Lo miré por un momento, no queriendo comprender su declaración. Si me tomaba demasiado tiempo responder, me di cuenta, arruinaría este plan antes de que fuera a ninguna parte. En cualquier caso, podría haberme pateado a mí misma. Por supuesto, esto era natural. Unirse a su equipo significaría que se esperaba que compartiera mi identidad, ya que ellos ya lo habían hecho. Hasta que lo hiciera, no podrían confiarme sus secretos.
Podría haber culpado a la falta de sueño o a la distracción de los acontecimientos a primera hora del día, pero eso no cambiaba las cosas. Me había puesto yo sola contra la pared.
“Está bien”, dije, sonando más tranquila de lo que me sentía. O eso esperaba. “Este disfraz es algo incómodo debajo de la ropa. ¿Puedo tener algo de privacidad?
“Quieres un callejón, o...” preguntó Lisa, deteniéndose.
“Me cambiaré aquí, solo tomará un minuto”, le dije, impulsivamente, mientras miraba a mi alrededor. Los edificios en la calle eran en su mayoría de una o dos plantas, con los únicos edificios más altos que el que estábamos a media cuadra de distancia, y el que está justo al lado de nosotros. No había ventanas en el edificio de al lado con un buen ángulo para verme cambiarme, y dudaba que alguien en el edificio distante pudiera verme como más que una figura de dos pulgadas de alto. Si alguien pudiera verme sacarme el traje y notará suficientes detalles para identificarme, me sorprendería.
Mientras los tres se dirigían a la escalera de incendios, saqué la ropa que había metido en la mochila. A excepción de los paneles de armadura, mi traje era esencialmente de una sola pieza, con la excepción del cinturón y la máscara. Mantuve la máscara puesta mientras desabroché el cinturón y me quité el traje principal. No estaba indecente, llevaba una camiseta sin mangas negra y pantalones cortos negros debajo, en parte por calor extra. La seda no era el mejor aislador por sí misma. Me puse los vaqueros y la sudadera, luego me froté los brazos y los hombros para quitarme el frío. Puse mi traje y la lonchera en mi mochila.
Sentí una punzada de remordimiento por no haber elegido mejor ropa que una sudadera holgada y unos vaqueros demasiado grandes para mí. Ese arrepentimiento rápidamente se convirtió en una punzada de ansiedad. ¿Qué pensarían cuando vieran a la verdadera yo? Brian y Alec eran tipos guapos, de maneras muy diferentes. Lisa era, en la escala entre común y bonita, más tirando a bonita. Mi propio nivel de atractivo, por el contrario, me ponía en algún lugar en una escala que iba desde 'nerd' a ‘común’. Mi opinión sobre dónde encajaba en esa escala cambiaba según el estado de ánimo en el que me encontraba cuando me miraba en el espejo. Eran gente cool, confiada y segura de sí misma. Yo era... yo.
Me detuve antes de que pudiera ponerme nerviosa. Yo no era la antigua Taylor aquí. Aquí y ahora, yo era la chica que había puesto a Lung en el hospital, por accidental que fuera. Yo era la chica que iba de encubierto para tratar de obtener los detalles de una pandilla de supervillanos especialmente persistente. Yo era, hasta que se me ocurriera un mejor nombre, Bicho, la chica que los Undersiders querían en su equipo.
Si dijera que bajé por la escalera de incendios llena de confianza, estaría mintiendo. Dicho eso, logré motivarme lo suficiente como para bajar esa escalera, con la máscara todavía puesta y el disfraz en mi bolso. Me puse de pie frente a ellos, miré alrededor para asegurarme de que no había nadie más, y luego me quité la máscara. Mi corazón latió de forma terrible por un momento en los que estuve casi ciega, sus rasgos faciales solo manchas, antes de ponerme las gafas que tenía en mi bolso.
“Hola”, dije, sin convicción, usando mis dedos para peinar mi cabello nuevamente, “supongo que no funcionaría si me siguen llamando Bicho o chica nueva. Soy Taylor.”
Usar mi verdadero nombre fue un gran riesgo de mi parte. Temía que fuera otra cosa por la que me arrepentiría dentro de cinco minutos, parecido a la realización de que tendría que ir sin disfraz. Lo racionalicé diciéndome a mí misma que ya estaba hasta el cuello en esto. Ser sincera sobre mi nombre bien podría salvar mi pellejo si alguno de ellos decidiera investigarme un poco, o si me encontrara con alguien que conocía mientras estaba en su compañía. Pensaba, esperaba, que para cuando todo esto terminara, tal vez podría pedir algunos favores a alguien como Armsmaster y evitar que filtraran mi verdadero nombre. No es imposible de imaginar, dado el nivel de seguridad alrededor de algunas de las cárceles que tenían para parahumanos criminales. En cualquier caso, cruzaría ese puente cuando llegue a él.
Alec ofreció el más leve giro de sus ojos mientras me presentaba, mientras que Brian solo sonrió. Lisa, sin embargo, puso uno de sus brazos alrededor de mis hombros y me dio un apretón de un solo brazo. Ella era un poco mayor que yo, así que era lo suficientemente alta para estar a la altura perfecta para hacerlo. Lo que me pilló desprevenida fue lo agradable que se sintió el gesto. Como si hubiera estado necesitando un abrazo de alguien que no fue mi padre por mucho tiempo.
Caminamos más profundo en los Muelles en grupo. Mientras que yo había vivido en la periferia de la zona toda mi vida, y aunque la mayoría de la gente diría que el vecindario en el que vivía era parte de los “Muelles”, nunca había estado realmente en las áreas que le daban a esta parte de la ciudad una mala reputación. Al menos, no había estado si descontaba la noche anterior, y había estado oscuro entonces.
No era un área que había sido mantenida, y parecía una especie de pueblo fantasma, o como sería una ciudad si la guerra o el desastre obligaran a la gente a abandonarla por unos años. La hierba y la maleza crecían entre grietas en la acera, la carretera tenía baches en los que se podía esconder un gato, y los edificios estaban descoloridos, consistiendo en pintura descascarada, mortero agrietado y metal oxidado. Los colores desaturados de los edificios se contrastaban con salpicaduras de grafiti de colores vivos. Cuando pasamos por lo que una vez había sido una carretera principal para los camiones que viajaban entre los almacenes y los muelles, vi una fila de líneas eléctricas sin cables que se extendían entre ellos. En un punto la maleza se había trepado casi hasta la cima de los postes, solo para marchitarse y morir en algún momento. Ahora cada uno de los postes tenía un lío de plantas marrones muertas colgando de ellos.
También había gente, aunque no muchos estaban fuera de casa. Estaban los que esperabas, como una recolectora de chatarra con un carrito de supermercado y un anciano sin camisa con barba casi hasta el ombligo, recogiendo botellas y latas de un contenedor de basura. Hubo otros que me sorprendieron. Vi a una mujer que parecía sorprendentemente normal, con ropas que no eran lo suficientemente destartaladas como para llamar la atención, llevando a cuatro niños pequeños casi idénticos a un edificio de la fábrica con un cartel descolorido. Me preguntaba si estaban viviendo allí o si la mamá estaba trabajando allí y simplemente no podía hacer nada con sus hijos más que llevarlos con ella. Pasamos junto a un artista de veintitantos años y su novia, sentados en la acera con pinturas apuntaladas a su alrededor. La chica saludó a Lisa con la mano cuando pasamos, y Lisa le devolvió el saludo.
Nuestro destino era una fábrica de ladrillos rojos con una gran puerta corredera de metal cerrada por una cadena. Tanto la cadena como la puerta se habían oxidado tanto que esperaba que ninguno de los dos sirviera de algo. El tamaño de la puerta y la amplitud de la entrada me hicieron pensar que los grandes camiones o pequeñas embarcaciones habrían pasado a través de la entrada en el apogeo de la fábrica. El edificio en sí era grande, se extendía casi la mitad del bloque, dos o tres pisos de altura. El fondo del letrero en la parte superior del edificio se había desteñido del rojo a un rosa naranja pálido, pero pude distinguir las audaces letras blancas que decían 'Soldadura Redmond'.
Brian nos dejó pasar a través de una pequeña puerta a un lado del edificio, en lugar de la gran puerta oxidada. El interior era oscuro, iluminado solo por hileras de ventanas polvorientas cerca del techo. Pude distinguir lo que habían sido máquinas enormes y cintas de correr antes de ser desmanteladas. Las sábanas cubrían la mayoría de los cascarones vacíos y oxidados. Al ver las telarañas, extendí mi poder y sentí bichos por todas partes. Nadie había estado activo aquí por mucho tiempo.
“Vamos”, me instó Brian. Miré hacia atrás y vi que estaba a mitad de una escalera de caracol en la esquina. Me dirigí hacia él.
Después de ver la desolación del primer piso, ver el segundo piso fue un shock. Era un loft[1], y el contraste era sorprendente. Las paredes exteriores eran de ladrillo rojo, y el techo era el de la fábrica, sostenido por un esqueleto de vigas de metal en lo alto. En términos de área general, el loft parecía tener tres secciones, aunque era difícil de definir porque era una disposición tan abierta.
La escalera se abría a lo que habría llamado la sala de estar, aunque solo esa habitación tenía casi tanto espacio como la planta baja de mi casa. El espacio estaba dividido por dos sofás, que estaban dispuestos en ángulo recto el uno con el otro, ambos frente a una mesa de café y uno de los televisores más grandes que jamás había visto. Debajo del televisor había media docena de consolas de videojuegos, un reproductor de DVD y una o dos máquinas que no reconocí. Supuse que podrían tener un TiVo[2], aunque nunca había visto uno. Parlantes más grandes que los televisores que mi papá y yo teníamos en casa estaban a ambos lados de la TV. Detrás de los sofás había mesas, algunos espacios abiertos con alfombras y estantes contra las paredes. Las estanterías estaban llenas hasta la mitad de libros y revistas, mientras que el resto del espacio de la estantería estaba lleno de objetos que iban desde zapatos desechados hasta velas.
La segunda sección era una colección de habitaciones. Sin embargo, era difícil etiquetarlos como tal, porque eran más como cubículos, tres contra cada pared con un pasillo entre ellos. Eran de un tamaño razonable, y había seis puertas, pero las paredes de cada habitación tenían solo dos metros y medio de altura, sin llegar al techo. Tres de las puertas tenían ilustraciones pintadas con aerosol. La primera puerta tenía una corona hecha en un dramático estilo de graffiti. La segunda puerta tenía las siluetas blancas de un hombre y una mujer sobre un fondo azul, imitando los signos de los baños de “hombres” y “mujeres” que eran tan comunes. El tercero tenía la cara de una niña con los labios fruncidos. Me pregunté cuál era la historia allí.
“Bonito arte”, dije, señalando la puerta con la corona, sintiéndome un poco tonta por haber sido lo primero que dije cuando entré en la habitación.
“Gracias”, respondió Alec. Supongo que eso significaba que era su trabajo.
Me tomé otro segundo para mirar alrededor. El otro extremo del desván, la última de las tres secciones, tenía una gran mesa y algunos armarios. Aunque no podía mirar mejor sin cruzar todo el loft, me di cuenta de que su cocina estaba en el otro extremo del desván.
A lo largo, había un desastre. Me sentí casi grosera por prestarle atención, pero había cajas de pizza apiladas en una de las mesas, dos platos sucios en la mesa de café frente al sofá y algunas ropas colgadas en la parte posterior de uno de los sofás. Vi latas de refrescos, o tal vez latas de cerveza, apiladas en una pirámide en la mesa de la habitación del otro lado. Sin embargo, no estaba tan desordenado que pensé que fuera desagradable. Era un lío que hacia una declaración... cómo, 'Este es nuestro espacio'. No hay supervisión adulta aquí.
“Estoy celosa”, admití, siendo honesta.
“Torpe”, dijo Alec, “¿Por qué estás celosa?”
“Quise decir que es genial”, protesté, un poco defensiva.
Lisa habló antes de que Alec pudiera responder, “Creo que lo que Alec quiere decir es que este es tu lugar ahora también. Este es el espacio del equipo, y tú eres un miembro del equipo ahora.”
“Oh”, dije, sintiéndome tonta. Lisa y Alec se dirigieron a la sala de estar, mientras Brian se dirigía al otro extremo del loft. Cuando Lisa me hizo un gesto para que la siguiera fui con ella. Alec se acostó, tomando un sofá entero, así que me senté en el lado opuesto del sofá de Lisa.
“Las habitaciones”, dijo Lisa, “al otro lado, en orden de más cercano a más lejos, están Alec, el baño, el mío”. Eso significaba que la habitación de Alec era la de la corona, y la puerta de Lisa tenía la cara con los labios fruncidos. Ella continuó: “Del lado más cercano a nosotros, la habitación de Rachel, la habitación de los perros de Rachel y el armario de almacenamiento”.
Lisa hizo una pausa, luego miró a Alec y preguntó: “¿Crees que ella-”
“Duh”, Alec la interrumpió.
“¿Qué?” Pregunté, sintiéndome perdida.
“Limpiaremos el armario de almacenamiento”, decidió Lisa, “Para que tengas una habitación”.
Me sorprendí. “No tienen que hacer eso por mí”, le dije, “tengo un lugar”.
Lisa hizo una mueca, casi dolorida. Ella me preguntó: “¿Podemos hacerlo de todos modos, y no hacer un alboroto? Sería mucho mejor si tuvieras tu propio espacio aquí.”
Debo haberme visto confundida, porque Alec me explicó: “Brian tiene un apartamento, y fue bastante firme en cuanto a no necesitar o querer una habitación aquí... pero él y Lisa han estado discutiendo regularmente por eso. No tiene dónde dormir, excepto el sofá, si se lastima y no puede ir a su casa, y no hay lugar para poner sus cosas, así que todo queda por todas partes. Toma la habitación nos harás un favor.”
“Está bien”, dije. Agregué, “Gracias”, tanto por la explicación como por la habitación misma.
“La última vez que se enfrentó a Shadow Stalker, regresó aquí y sangró sobre un sofá blanco”, dijo Lisa, “sofá de novecientos dólares y tuvimos que reemplazarlo”.
“Maldita Shadow Stalker”, se lamentó Alec.
Brian regresó desde el otro extremo del loft, alzando la voz para que lo escuchara mientras se acercaba, “Rache no está aquí, y tampoco sus perros. Ella debe estar caminando o trabajando. Maldición. Me estreso cuando está fuera.” Se acercó a los sofás y vio a Alec tirado en uno.
“Mueve las piernas”, le dijo Brian.
“Estoy cansado. Siéntate en el otro sofá”, murmuró Alec, con un brazo sobre la cara.
Brian miró a Lisa y a mí, y Lisa se movió para hacer espacio. Brian fulminó con la mirada a Alec y luego se sentó entre nosotras. Cambié mi peso y metí una pierna debajo de mí para darle espacio.
“Entonces”, explicó Brian, “aquí está el trato. Dos grandes al mes, solo para ser miembro del equipo. Eso significa que ayudas a decidir qué trabajos hacemos, vas a los trabajos, te mantienes activa, estás disponible si tenemos que llamar.”
“No tengo teléfono”, admití.
“Te conseguiremos uno”, dijo, como si ni siquiera fuera una preocupación. Probablemente no lo fuera. “Generalmente nos llevamos entre diez y treinta y cinco mil por trabajo. Eso se divide en cuatro partes... cinco partes ahora que estás en el equipo.”
Asentí con la cabeza, luego exhalé lentamente, “No son monedas”.
Brian asintió con la cabeza, una pequeña sonrisa jugando en sus labios, “No. Ahora, ¿Qué tan al tanto estás, en cuanto a saber a qué nos enfrentamos?”
Parpadeé un par de veces, luego declaré, “¿Para otras capas locales? He investigado en línea, he leído religiosamente las revistas de capas durante algunos años, más desde que obtuve mis poderes... pero no sé. Si las últimas veinticuatro horas me han enseñado algo, es que hay muchas cosas que no sé, y solo las descubriré por el camino difícil.”
Brian sonrió. Quiero decir, realmente sonrió. De forma que me hizo pensar en un niño en lugar de un hombre casi adulto. Él respondió: “La mayoría no entiende eso, ¿sabes? Trataré de compartir lo que sé, para que no te atrapen desprevenida, pero no temas preguntar si hay algo de lo que no estás segura, ¿de acuerdo?”
Asentí con la cabeza, y su sonrisa se amplió. Él dijo, a través de una risita bonachona, “No puedo decirte cuánto alivio es que te tomes esto en serio, ya que algunas personas-” se detuvo para inclinarse y patear el costado del sofá en el que Alec estaba echado. “-necesitan que les tuerza el brazo para que escuchen, y algunas personas”, señaló con el pulgar sobre el hombro derecho, “piensan que lo saben todo”.
“Sí lo sé todo”, dijo Lisa, “es mi poder”.
“¿Qué?”, ​​Dije, interrumpiendo a Brian. El latido de mi corazón se aceleró, aunque para empezar no había estado exactamente relajado. “¿Eres omnisciente?”
Lisa se rió, “No, no. Aunque sí sé cosas. Mi poder me dice cosas.”
Tragando fuerte, esperando no llamar la atención al hacerlo, pregunté, “¿Cómo?” ¿Cómo por qué me estaba uniendo a su equipo?
Lisa se inclinó hacia adelante y puso sus codos sobre sus rodillas, “Como cuando supe que estabas en la biblioteca cuando me enviaste los mensajes. Si tuviera ganas, y si tuviera los conocimientos técnicos, estoy seguro de que podría haberlo averiguado irrumpiendo en la base de datos del sitio web y hurgando en los registros para encontrar la dirección desde la que te conectaste, pero mi poder simplemente me permite omitir ese paso así.” Ella chasqueó los dedos.
“¿Y por qué exactamente mencionaste que sabías dónde estaba?”, Preguntó Brian, su voz un poco demasiado tranquila.
“Quería ver cómo reaccionaría ella. Jugar con ella un poco,” Lisa sonrió.
“Maldita sea-” Brian comenzó, pero Lisa lo ignoro con un ademán.
“Estoy preparando a la novata,” ella le hizo un ademán de que se fuera, “Grítame más tarde.”
Sin darle la oportunidad de responder, se volvió hacia mí y me explicó: “Mi poder llena los vacíos en mi conocimiento. Por lo general, necesito información para empezar, pero puedo usar detalles que mi poder me provee para descubrir más cosas, y todo como que se conecta y multiplica, dándome un flujo constante de información.”
Tragué saliva, “¿Y sabías que una capa estaba en camino anoche?”
“Sí”, dijo, “llámalo una conjetura con fundamentos.”
“¿Y sabías lo que sucedió en el Cuartel del Protectorado de la misma manera?”
La sonrisa de Lisa se amplió, “Admitiré que hice trampa allí. Averiguar contraseñas es bastante fácil con mi poder. Escarbo entre los documentos digitales del Cuartel del Protectorado y disfruto de un pequeño reality con sus cámaras de vigilancia cuando estoy aburrida. Es útil porque no solo estoy consiguiendo información de lo que veo, escucho y leo, sino que mi poder llena los detalles de cosas como cambios en su rutina y en la política del equipo.”
La miré, una gran parte de mí horrorizada de haber entrado en una situación encubierta frente a una chica con super intuición.
Tomando mi silencio por admiración, sonrió con su sonrisa astuta, “No es tan sorprendente. Soy realmente mejor con cosas concretas. Donde están las cosas, conocer los tiempos, encriptación, blah blah blah. Puedo leer algo en los cambios en el lenguaje corporal o la rutina, pero es menos confiable y un poco un dolor de cabeza. Suficiente sobrecarga de información sin ello, ¿sabes?”
Sí lo sabía, su explicación hizo eco de mis propios pensamientos con respecto a mi capacidad de ver y escuchar cosas a través de mis bichos. Aun así, sus palabras no me hicieron sentir mucho mejor.
“Y”, dijo Brian, todavía mirando ceñudo a Lisa, “Incluso si ella sabe mucho, eso no significa que Lisa no puede ser una idiota a veces.”
Lisa le dio un puñetazo en el brazo.
“Entonces, ¿cuáles son tus poderes?”, Le pregunté a Brian y Alec, con la esperanza de un cambio de tema.
No tuvieron la oportunidad de decirme. Oí ladridos desde la planta baja. En un latido del corazón estaba de pie, a tres pasos del sofá. Tres perros gruñendo me tenían contra la pared, la baba salía volando de sus bocas cuando sus dientes rechinaban acercándose a mis manos y cara.
[1] Un loft, desván o galería es un gran espacio con pocas divisiones, grandes ventanas y muy luminoso.
[2]TiVo: es un aparato que permite grabar el contenido de la televisión en un disco duro interno.

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2018.03.02 04:00 jw_mentions Possible Discussion on /r/Extj in post "Presentación"

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Aproximadamente para el año 1996, mi madre entró en contacto con los testigos de Jehová durante su conocida predicación. No sabría decir qué tema exactamente le interesó, pero aceptó un estudio bíblico. Tiene que haber sido sobre la resurrección, porque su hermana menor murió por aceptar sangre cuando apenas tenía 10 años de edad en los años 80's. Yo tenía 2 años de edad en 1996, y escuchaba atentamente el estudio bíblico, aunque no entendía nada. A mi padre no le interesaban los testigos de Jehová, aunque no tenía ningún problema con que mi madre aceptara el estudio bíblico. En poco tiempo, mi madre ya estaba asistiendo al salón del reino conmigo. Unos años después, padre intentó probar a esta secta que tanto había cautivado a mi madre y aceptó un estudio bíblico. Juntos progresaban espiritualmente y yo también asistía a la predicación. Aunque mi madre llevaba más tiempo, mi padre le igualó en espiritualidad.
Niñez
Era en año 1999, yo tenía 5 años de edad, entraba a la primaria, también nacía mi hermano. Nuevos retos que ponían en juego tu fe, o mejor dicho, la fe que tus padres te imponen. Debía de rechazar todo tipo de festividades mundanas que la Biblia no apoyaba: cumpleaños, día de San Valentín, Navidad, Halloween, etc. Ya en el año 2001, mis padres se habían bautizado, yo con 7 años de edad, debía ser la próxima víctima de la secta. Cuando sucedió el atentado terrorista de las Torres Gemelas, eso les dio a mis padres más fe de que el fin del sistema de cosas estaba por terminar, y ellos se habían bautizado ese mismo año. Eso debía ser prueba o señal de Jehová, de que se bautizaran a tiempo. En los años siguientes, llegaba un hermano que daba el estudio de la Atalaya, a mi casa para elegirme una pregunta del estudio de esa semana, para que yo tomara el micrófono y contestara. Preguntas sencillas como: ¿cuál era el nombre de Dios? [‘‘Jehová, no Jesús’’ debía decir], ¿Jesús es Dios? [‘‘No, es Jehová’’ debía decir], etc., en una congregación de unas 60-70 personas aproximadamente. Al pasar los años venían preguntas un poco fuertes doctrinalmente que me harían dudar.
Predicación
‘‘¡Hola!’’ o ‘‘¡Buenos Días!’’ decía yo las mañanas de los sábados mientras mi espiritualidad iba en aumento. Todos los ancianos de mi congregación siempre querían que yo fuera su acompañante, varias veces fui con el superintendente de circuito. ¡Qué privilegio! ¿No? En la reunión para organizar la predicación vi cosas que no me cuadraban, una de ellas era que, si no había un hermano bautizado presente, la hermana debía llevar un velo en la cabeza para tener autoridad sobre la predicación. Me pareció como machismo, pero estaba en la Biblia (1ª Corintios 11:4-10), así que no cuestioné. De camino a cada predicación oraba a Dios para que no me tocara la zona donde podía haber amigos de la escuela, me sentía abochornado que mis amigos me vieran. ‘‘¡Ojalá no salga nadie que conozca!’’ decía yo en mi mente, cuando tocaba la puerta de un amo de casa. Yo nunca me auto-consideré un publicador no bautizado.
Durante el año 2005, la hermana que había dado el estudio bíblico a mi madre, me traía una propuesta, entrar a la escuela del ministerio teocrático. No tenía opciones, y acepté la asignación número uno, lectura bíblica. Aprendí todas las técnicas de la oratoria y hasta llegué impresionar al superintendente de circuito, recuerdo que era de nacionalidad española. Él me recomendó el bautismo, entrar en la construcción de panteones, digo salones del reino, y si fuera posible, llegar al Betel de Puerto Rico. Me dijo que me ayudaría, pero que primero debía bautizarme. Mi congregación no tenía jóvenes para tomar cargos de autoridad, así que todos miraron en mí. Constantemente me visitaban los ancianos para animarme al bautismo, yo siempre decía que lo estaba pensando, estaba entrando en plena adolescencia, y no veía algunas creencias de los testigos de Jehová como correctas, eso me hacía detenerme.
Adolescencia
En el año 2009 todo cambió. Mis padres me regalaron mi primera computadora, lo que sería mi pasión. No tenía Internet, pero iba a casa de mis amigos mundanos, mis padres nunca los vieron como una amenaza directa, ya saben, nosotros no debemos entablar amistad con los del mundo. Buscaba información sobre cuál era el pasado de los testigos de Jehová, encontré un pasado lleno de falsas profecías, mentiras, cambios doctrinales, etc., algo que siempre me ocultaron. Sobre todo, había una doctrina del año 1914, que analicé profundamente. Estaba tan impactado, que hasta pensé en dejar la secta, pero mientras fuera menor de edad, debía obedecer a mis padres y su sistema sectario, a la vez, no tenía cómo salir de la escuela del ministerio teocrático. Encontré en YouTube a un ex-testigo de Jehová en inglés, que se llamaba ''The Snarky Apologist'' y me dijo que siguiera asistiendo, hasta que lograra independizarme. Así que simplemente me mantuve en silencio, iba a las reuniones sin ganas, obligado a escuchar algo en lo que ya no creía. Pensaba en que Dios haría algo para que mis padres abrieran los ojos, pero nada sucedió. Mi hermano que también estaba en la escuela del ministerio teocrático, ya tampoco creía en la secta. En este año, amis 14 años de edad, dejé de predicar.
Comienza el Activismo
Durante el año 2011, decidí subír un video a YouTube conocido como ‘‘Las 35 verdades de los testigos de Jehová’’, allí oficialmente me convertí en un activista en contra de las mentiras de los testigos de Jehová, y siempre a favor de Dios y la Biblia. Me consideraba un cristiano que no pertenecía a ninguna religión, aunque a la misma vez tenía que prepararme para la escuela del ministerio teocrático. Varios años pasaron y mi video recibió insultos, amenazas de muerte, entre otros de algunos testigos de Jehová molestos que no podían defender sus creencias, más de 10 mil comentarios obtuve en este video que aún lo puedes encontrar en YouTube. También llegué a participar en otros canales como ‘‘Lavasori’’ y foros como ‘‘extj.com’’. También leí el libro de ‘‘Crisis de Conciencia’’.
En el año 2012 me había graduado de la escuela, con 18 años de edad entré a estudiar una carrera corta, yo pensaba que así tendría un trabajo rápidamente y poder independizarme y salir de una vez de la secta. Con mira a salirme de la secta, llegó la parte del noviazgo, una chica de mi congregación de la que me enamoré a primera vista. El punto fue que, en vez de yo tratar de salirme de la secta, ahora quería asistir más a las reuniones, solo para verla a ella. Aunque yo no creía en los testigos de Jehová, tenía fe en que podía ser mi primera novia. Ya para este tiempo conocí unos buenos amigos en Facebook del mundo ‘‘apóstata’’, aun somos amigos y actualmente estamos a cargo de páginas y grupos más grandes de habla hispana.
Ciencia y Ateísmo
En el año 2013 me di la tarea de leer la Biblia cronológicamente, este libro ya no me parecía un ‘‘libro de ciencias’’ como se me había enseñado en la congregación, ni siquiera tenía sentido en cuanto a la creación o cómo las cosas funcionaban en la realidad. También tenía demasiada injusticia, falta de moral, genocidio, a favor de la esclavitud, profecías fallidas, etc. Cada quien daba su interpretación de los hechos, por eso inicié mi búsqueda de los principios de la cristiandad, cuáles eran las interpretaciones primitivas y las evidencias para apoyarlas. Encontré muchas cosas, ‘‘Jehová’’ no estaba en el Nuevo Testamento, los libros apócrifos, sobre todo, la cristiandad misma parecía más un judaísmo helenizado. Aprendí más sobre el Islam, y leí un poco el Corán, también busqué en el Budismo y el Hinduismo, todo me parecía un invento humano. La Biblia misma presentaba a un Dios cambiante de época en época, no solo la Biblia lo testifica, la arqueología lo confirma que lo que llaman Dios no es más que un producto humanamente elaborado. Cada día encontraba más y más información, ya al final del año 2013, me consideraba agnóstico. El día que me topé con el libro ''Una historia de Dios: 4000 años de búsqueda en el judaísmo, el cristianismo y el Islam'' por Karen Armstrong, fue el día que me convertí en ateo.
A principios del año 2014, tenía una gran pasión por la ciencia y la verdad, en especial la astronomía, que luego me serviría para estudiar a fondo el tema del año 1914 y el ‘‘Tiempo de los Gentiles’’ (Lucas 21:24). En este año decidí no volver más a la escuela del ministerio teocrático, el anciano coordinador me comunicó que me sacaría de dicha escuela. Sentí un alivio, las cargas desaparecieron, y tenía más libertad. Un anciano que me estaba dando un estudio bíblico desde el 2014, le pasó el estudio a un siervo ministerial, éste último duró un año completo y se cansó al ver que yo no progresaba espiritualmente, trató de lavarme el cerebro con el típico miedo que usan las religiones: ‘‘el fin del mundo está cerca, tienes que bautizarte como testigo de Jehová para salvarte’’ o ‘‘los hermanos jóvenes van de cine y a la playa, pero sin ti, ya que no eres bautizado.’’. No funcionó, ya estaba decidido, en mayo llenaría una solicitud para entrar a la universidad. Quería estudiar ‘‘Ciencias de la Computación’’ y así lo hice. Como muchos sabrán, los estudios universitarios están prohibidos por los testigos de Jehová, así que a la congregación no le gustó para nada que deparaba mi futuro. Hacía siete años que no iba a predicar y nunca me bauticé, ¿Qué más? Ahora entrar a la universidad. Eso no le gustó a la congregación, unos me decían que era mucho tiempo, que el fin podría venir antes, que no prestes mucha atención a la filosofía impartida allí, ya ustedes saben, las típicas excusas. A quien no le gustó mucho mi decisión fue a la hermana que me gustaba, ella estaba progresando espiritualmente, mientras que yo hacía rápidamente lo opuesto. Ella decidió cortar conmigo, se me partió el corazón.
Actualidad
Durante el año 2015, mi primer año universitario fue difícil, se me hacía algo complicado tener amigos, su pérdida aún me dolía. Esperé un tiempo a ver si ella entraba a la misma universidad, pero nunca ocurrió. La secta de los testigos de Jehová le lavó el cerebro, así como lo hizo con mis padres hace casi dos décadas. Me decidí a dedicarme profundamente a los estudios universitarios y pasar la página con ella. El viernes, 3 de abril de 2015, fue mi última conmemoración, como siempre, vi el pan y el vino, como en mi mente diciendo: esto no hace sentido en nada. Ella me dio el último saludo, con una idea de que volveríamos lo antes posible si yo me bautizaba y me dedicaba a predicar. Salí a las afueras, y vi la Luna llena, vi algunas estrellas en el firmamento, estaba solo en el estacionamiento, decidí salir lo más rápido posible de la conmemoración cuando finalizó. Y así mirando ese hermoso universo que todos pertenecemos, me dije a mi mismo: ‘‘¡Mi futuro vale más que mis recursos dados a una secta!’’.
Y nunca más volví a pisar un panteón del reino. Ahora todo este tiempo, me he dedicado a los estudios universitarios y ayudar a otros a salir de la secta desenmascarando a la Watchtower.
Soy uno de los actuales administradores de El cuento sin fin, varios grupos de ayuda como VERDADERAS EXPERIENCIAS, mi página web y mi canal de YouTube.

Related Comments (2):

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Author lirasalvaje
Posted On Thu Mar 01 21:44:57 EST 2018
Score 3 as of Mon Mar 12 08:06:00 EDT 2018
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Muy interesante tu historia. Ojalá pudiéramos hacer este Reddit tan activo como el exjw. Saludos.
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Author SeriousSamGMAN
Posted On Wed Mar 07 15:54:29 EST 2018
Score 1 as of Mon Mar 12 08:06:00 EDT 2018
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Muchas gracias por tu increíble experiencia. Sería bueno postearlo en /exjw también (habría que traducirlo al inglés eso sí jeje).
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